Luego de la encíclica verde del Papa Francisco, y con la expectativa por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, a realizarse en diciembre en París, hablan los asesores en medio ambiente de Scioli, Macri y Masssa,  que disputarán el domingo la presidencia de la Nación, para intercambiar sus propuestas sobre las principales problemáticas ambientales. 

¡Verde, que te quiero verde!

Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa, ¿Cuánto saben de medio ambiente?

 

 Por Robertino Sánchez Flecha @RobertinoCasbas

Los seres humanos no son sino connaturales a un entorno, un ecosistema y una biodiversidad que los rodea. En esa relación que el hombre establece con su contexto natural, está la clave en la administración de los recursos naturales, indispensables para garantizar el bienestar de las poblaciones presentes y futuras. Este intríngulis, explayado en cualquier manual ecológico, forma parte de las preocupaciones que atañan a la agenda social, pero no puede decirse lo mismo de la política. Si bien la relevancia de las problemáticas ambientales tienen la misma o más trascendencia que la coyuntura económica, parece ser un desafío casi utópico captar la atención de un lector o televidente con un discurso que intente explicar, por ejemplo, los beneficios ecológicos y económicos que supone un modelo productivo basado en el desarrollo sustentable, por sobre el polémico extractivismo. En el último debate presidencial el tema ambiental estuvo ausente.

En este contexto, los asesores en gestión ambiental de los distintos candidatos a llegar a la Casa Rosada, a partir del 10 de diciembre, intercambian sus propuestas para contrarrestar las principales problemáticas de medio ambiente que deberá enfrentar el próximo gobierno.

“Lo primero que le falta a la Argentina es una institucionalidad adecuada en materia ambiental y la exigencia de los tiempos actuales”, dispara Sergio Federovisky, biólogo, que está al frente del programa ambiental del candidato presidencial del Frente Renovador, Sergio Massa.

COP21

El logo del COP 21, la conferencia de la ONU, que se hará a fin de año en París.

En esta línea, Federovisky advierte sobre la necesidad de que la Argentina eleve la actual Secretaría de Medio Ambiente a Ministerio, aunque plantea: “Elevar al rango ministerial la Secretaría de Medio Ambiente no es sólo una cuestión de estructura administrativa. Hoy el Estado argentino no se ocupa de lo ambiental más allá de lo discursivo”. Desde el Frente Para la Victoria, que tiene a Daniel Scioli como presidenciable, el equipo técnico del Organismo Provincial para el Desarrollo Sustentable bonaerense (OPDS) considera de “suma importancia” que Argentina posea un Ministerio de Medio Ambiente. En esa línea, agregan: “Debemos incorporar la dimensión ambiental en todos los niveles de gobierno.”

Según los datos de una encuesta publicada en 2015 por la fundación Vida Silvestre y Poliarquía Consultores, la cuestión ecológica está en la agenda social, aunque se muestra algo ausente en la política. En el mismo relevamiento, realizado entre 800 personas en todo el país, se destacan cinco problemáticas ambientales que más despertaron la preocupación de los encuestados, entre los que se encuentra el cambio climático (21 por ciento), luego la contaminación del agua (15 por ciento), los residuos (12 por ciento), y también deforestación de bosques nativos.

Daniel Scioli junto a la periodista Mariana Díaz y al exSoda Stereo Charly Alberti, quien está al frente de la ONG verde R21.

Daniel Scioli junto a la periodista Mariana Díaz y al exSoda Stereo Charly Alberti, quien está al frente de la ONG verde R21.

Mauricio Macri hizo de Ciudad Verde su caballito de batalla ambiental

Mauricio Macri hizo de Ciudad Verde su caballito de batalla ambiental

Massa, cuando presentó  el programa ecológico "Tigre Recicla".

Massa, cuando presentó el programa ecológico “Tigre Recicla”.

Con la atención puesta en la vigésimo primera Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 21), que se realizará en diciembre en París, con el objetivo de que el calentamiento global no supere los 2° C, científicos y especialistas en medio ambiente, y hasta la última encíclica del Papa Francisco (Laudato Si), alertan sobre la gravedad del tema y exigen políticas públicas destinadas a generar un proceso de adaptación y, a su vez, de mitigación de daños.

Con una plataforma desplegada por toda la ciudad de Buenos Aires, bajo la consigna de “Ciudad Verde”, el candidato a presidente del PRO, Mauricio Macri, es asesorado en política ecológica por Juan Carlos Villalonga, que estuvo 16 años en la ONG Greenpeace y actualmente encabeza la Agencia de Portección Ambiental de la Ciudad. Villalonga, además de las problemáticas destacadas, señala que la Argentina tiene una “pérdida de ecosistemas naturales por falta de ordenamiento territorial o débil aplicación de las leyes vigentes”. El exGreenpeace considera que para una política ambiental nacional, la actividad energética es “muy relevante por sus consecuencias locales, administración de recursos e impactos globales”, como es el cambio climático. Desde el PRO, Villalonga desafía: “Debemos transformar profundamente la actividad energética en las próximas décadas”.

Si bien está la ley 26.190, de “Energías Renovables”, que se promulgó en 2006 y proponía alcanzar un 10 por ciento de explotación de energías renovables en los próximos 10 años (terminarían en 2016), hoy ese número apenas alcanza el 1,4 por ciento. Frente a estos números, en el OPDS, donde elaboran el programa ambiental sciolista, proponen poner a Argentina a la “vanguardia de las energías alternativas”. Desde el mismo organismo cuentan: “Se han organizado reuniones y abierto debates con empresarios para promover el uso de las energías renovables, creando para esto el Instituto provincial de la Energía (IDE)”.

En relación a la matriz energética, Federovisky opina que “una política pública en este caso sería discutir con los sectores de generación energética, que el Estado tenga una planificación específica y un otorgamiento de subsidios, si fuera necesario, para la producción de las renovables, en detrimento de los subsidios que se le dan a la producción de energías convencionales”. Por su parte, Villalonga estima que para continuar ese desarrollo “debemos ocuparnos que se adopten los debidos recaudos y condicionales ambientales que esa actividad debe tener”, y agrega: “Esto debe hacerse sin perder de vista que Argentina no sólo tiene un gran potencial en hidrocarburos no convencionales, sino que también tenemos variasvacas muertas’ en recursos renovables como eólica, solar y biomasa”. Los asesores del candidato del FPV, sin embargo, estiman que los hidrocarburos no convencionales constituyen una “oportunidad única de lograr la soberanía energética, que tiene por delante el país a la hora de compatibilizar las esferas del progreso económico y la sustentabilidad”.

¿Será posible una Argentina verde?

¿Será posible una Argentina verde?

Con respecto a la prevención de los desastres naturales que atraviesa Argentina, como las inundaciones, que afectaron a La Plata, Luján y zonas aledañas en los últimos años, o como los incendios forestales que padeció en el verano parte de la Patagonia, Federovisky propone desarrollar un “plan Federal de mitigación de riesgo de desastre”. Esto significa tener un “mapa de riesgo, una planificación adecuada respecto de cuáles van a ser las poblaciones afectadas, tener una política antes de que se exprese la emergencia”. A partir de ahí, el biólogo sostiene que “se puede reducir el impacto de una inundación, en cantidad de vidas, en afectados y en producción”. En la misma línea, desde el PRO consideran que es necesario tener un “sistema de alerta temprana de modo de poder monitorear cómo evolucionan los caudales en cada una de las cuencas ydetectar en qué momento entramos en zona de riesgo para disipar mecanismo de respuesta inmediata”.

El problema del cambio climático que atenta al mundo, lleva a que el equipo técnico de Scioli tenga como “principal objetivo de la Argentina” el “adaptarse” a los gases de efecto invernadero, “con más obras, capacitándonos; mientras que los acuerdos internacionales son los que permitirán empezar en serio, con la mitigación”. Para Villalonga, “las medidas de adaptación serán muy diferentes dependiendo de qué región se trate”. Y añade: “El escenario que vivimos con las  inundaciones en el la zona centro del país nos muestra que debemos hacer las obras de  infraestructura hidráulicas para los nuevos caudales y regímenes pluviales que hoy tenemos  producto de las lluvias más intensas”, a causa de los efectos del calentamiento global.

En este sentido, Federovisky también apunta con ahínco a solucionar el tema del avance de la frontera agrícola y la permanente deforestación de bosques nativos, agravando también así el cambio climático: “Es necesaria la suspensión de los permisos de desmonte y constitución de una Comisión integrada por organismos no gubernamentales, universidades, las provincias involucradas y la Nación, para llegar a un acuerdo respecto de cómo hacer para mantener el stock boscoso y no avanzar un metro más en la deforestación”.

A menos de una semana para las elecciones presidenciales, y con un líder mundial como el Papa Francisco que diserta desde las Naciones Unidas ostentando su encíclica verde Laudato Si, los candidatos se empapan en la materia y, junto a sus asesores, tienen la expectativa de generar desarrollo sustentable, para lograr beneficios sociales y ambientales presentes y un devenir con futuro verde esperanza.