Distintas agrupaciones de afrodescendientes, junto a organismos del Estado, trabajan para revertir la invisibilización de la cultura afro, y cuentan por qué los argentinos tienden a extranjerizar y discriminar a las personas de piel oscura.

  • Por Robertino Sánchez Flecha / @RobertinoCasbas

La invisibilización

No es posible tapar el sol con la mano. “En Argentina no hay racismo, porque no hay negros”, resuena una frase desde el sentido común. La historia de los afrodescendientes (africanos que llegaron al país esclavizados en el período de colonización europea), y los afroargentinos (aquellos nacidos en Argentina que son hijos de afros) ha sido contada por la mitad; o no contada. Siempre se tendió a extranjerizar a los afros que habitaron el país, sin pensar que su estirpe está muy enraizada en la Argentina.

“Los tradición africana está intensamente grabada en nuestra memoria colectiva y es parte absoluta de nuestra música, incluso de nuestro lenguaje”, sostiene Teresa Parodi, ministra de Cultura de la Nación, pero agrega: “Ha sido bastante ignorada de nuestra diversidad”. Esto tiene que ver con un proceso histórico que invisibilizó a los afros y la cultura que le legaron al país. Saber cómo y por qué se dio el proceso que ocultó a los negros permite comprender la diversidad cultural y la pluralidad étnica por la que está compuesta la Argentina.

La llegada de los afros y su proceso de invisibilización

Gisele Kleidermacher, doctora en Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, describe en su artículo titulado “Africanos y afrodescendientes en la Argentina”, que la llegada de los negros al país se inicia en el siglo XVI, y “se consolida en los siglos XVII y XVIII con la trata de africanos esclavizados destinados a servir de mano de obra de los colonos europeos”. En este sentido, el antropólogo Nicolás Fernández Bravo, especializado en la cultura afro, cuenta que en la época de formación del Estado Nacional, fines del siglo XIX, reinaba la “supremacía racial blanca” y “predominaba en el país un discurso racista que logró la invisibilización de las comunidades africanas presentes, fenómeno que se extendió hasta hoy”. Fernández Bravo, que también hizo trabajos de campo en Mozambique, Sudáfrica y Angola, infiere que “Argentina tuvo la concepción de un imaginario social decididamente europeizante”.

Fidel Nadal

El músico Fidel Nadal es un impulsor y defensor de la cultura afroargentina.

Los afrodescendientes quieren ser vistos

En la actualidad hay distintas organizaciones afroargentinas, como la asociación civil Diáspora Africana de la Argentina (DIAFAR), y la Argupación Afro Xangó, que luchan para conseguir derechos que permitan reivindicar y divulgar su (nuestra) cultura. En el año 2010 lograron que el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) incluya a los afrodescendeintes en el censo, y se determinó que son 149.493, cifra que representa el 1,6 por ciento de la población. Aunque estadísticas de las propias agrupaciones afro estiman que son más de 2 millones. Además, desde 2013 todos los 8 de noviembre se celebra el Día Nacional de los/as afroargentinos/as y de la Cultura Afro, a partir de la promulgación de la Ley 26.852.

Ese proceso histórico invisibilizador de las comunidades afro fue aseverado por los medios de comunicación. “En el cine, la televisión, la radio o las revistas viven proyectando lo blanco, la hegemonía racial blanca es absolutamente actual”, sostiene Federico Pita, presidente de la asociación civil Diáspora Africana de la Argentina (DIAFAR). “En las publicidades de marcas nacionales e internacionales la gente es blanca y rubia, ahora si es un programa de acción o plan para gente desprotegida, las personas son de piel oscura”, explica Pita, y resalta: “La gran clave está en los medios de comunicación”.

Políticas públicas y debates por el reconocimiento afro

Para propulsar la visibilidad y difusión de la negritud, la doctora en Filosofía Dina Picotti, autora del libro “La presencia africana en nuestra identidad”, enfatiza que es importante la realización de “políticas culturales y educativas para el reconocimiento de la identidad afroargentina como sujeto histórico”. En la misma línea, desde organismos como el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xénofobia y el Racismo (INADI), su interventor, Pedro Mouratian, anunció que trabajan para modificar la Ley Antidiscriminatoria número 23.592, sancionada en 1988, que “ha perdido vigencia, y es necesario incorporarle medidas que garanticen los derechos de los afros”.

Diafar

Afro Xango Las agrupaciones Diáspora Africana de la Argentina y Afro Xango trabajan por la visibilización de los afro.

En este sentido, el Ministerio de Cultura de la Nación impulsa desde principios del 2014 el proceso de visibilización de los afroargentinos, a partir de la elaboración de la “Ley Federal de las Culturas”, que tiene como objetivo el desarrollo de “políticas públicas y la formación de un público abierto a la diversidad cultural y pluralidad, y en contra de cualquier discriminación política, social, racial, religiosa y de género”, señala el punto 20 de los 21 que tiene el núcleo temático para debatir la construcción del proyecto. El proyecto de ley se trasladó por distintos lugares del país para debatirlo y realizar las revisiones y modificaciones pertinentes. “Estamos pensando y trabajando colectivamente a lo largo y lo ancho de la Argentina en esta ley”, sostuvo la ministra Parodi y agregó: “Este es un modelo de país basado en la inclusión”, por eso “necesitamos aceptar la diversidad de la cultura afro”.

En tanto que desde la DIAFAR, Pita consideró que “está bueno que se nos intente incluir en una ley o se agregue al 8 de noviembre como Día Nacional de nuestras culturas”. Sin embargo, Pita opinó que “hay que profundizar y empezar a darle contenido”. A su vez, Fernández Bravo argumentó que “las políticas públicas en materia de inclusión de las comunidades afrodescendientes debes ser fuertemente revisadas”. El dirigente de DIAFAR también sostuvo: “La clase política en Argentina sigue siendo blanca”, y concluyó: “La gran conquista es poner en la escena de la discusión del poder a la variable raza”. 

Argentina es afro

“Los tradición africana está intensamente grabada en nuestra memoria colectiva”.

A pesar del etnocidio que quiso borrar de la historia a las raíces negras, entre líneas siempre estuvieron presentes. En la milonga, el candombe, el tango; también en muchas palabras de uso cotidiano, como quilombo, que refiere a los lugares donde guardaban a los negros esclavos cimarrones que se rebelaban. Comienza el tiempo de quitar el manto de invisibilidad afro y girar la página. Las plumas racistas, que contaron sólo una parte del relato, escribieron con blanco. La historia étnica y cultural de la Argentina es indeleble, se hizo con tinta negra.