Crí­ticos umbrales

En América Latina, en África Subsahariana, en los países árabes, en el Asia monumental de China e India, en muchísimos espacios y rincones del planeta, germina la voluntad y la determinación de transformar el funcionamiento de nuestras sociedades. Es social, política, económica y ambientalmente insostenible la trayectoria que nos lleva a un proceso cada vez más virulento de concentración de riqueza y decisiones. Resulta inconcebible que una minoría de privilegiados lucre a expensas de los esfuerzos y las propias vidas de los miles de millones de seres que habitan este mundo. Estamos ante críticos umbrales.

Según como nuestros pueblos logren atravesar esos umbrales emergerán las trayectorias de desarrollo por las que se deslizarán las presentes generaciones. Puntos de entrada hacia otros horizontes sobre los que convergen múltiples intereses intentando incidir sobre los cursos de acción, cada uno con sus propias necesidades, aspiraciones y banderías. En ese escenario, hoy como siempre, los intereses hegemónicos intentarán cambiar tan sólo lo imprescindible para poder preservar sus principales privilegios. Cuentan para ello con la fragmentación del enorme universo que anhela transformar la situación presente y el manejo concertado de los múltiples instrumentos de dominación que controlan; su poderío económico les permite sostener los mecanismos de extracción de valor vigentes y otros nuevos que sabrán establecer. Dado el cambio de circunstancias, lo que antes se lograba directamente por la fuerza represiva hoy se lo realiza con amenazas de uso de la fuerza (que se materializa cuando se esfuman otras opciones) pero cuyo frente más activo involucra la cooptación de amplios segmentos de políticos, jueces, medios de comunicación y del núcleo duro del sistema educativo a través de los cuales modelan a su conveniencia políticas públicas y valores.

Frente a ello no queda sino erguirse por sobre diferencias alineando intereses y emociones de modo de utilizar la riqueza de nuestra diversidad para fortalecer opciones transformadoras. La historia y nuestra propia experiencia muestran que por ahí pasa uno de los desafíos más determinantes para desarrollarnos todos.

Cordial saludo,

Los Editores

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