Democracias capturadas

Ha llevado siglos lograr reemplazar gobiernos autocráticos por democráticos para permitir que nuestras democracias terminen siendo capturadas por muy poderosas minorías. Aunque con nuevas formas y circunstancias, sigue vigente el desafío que desde tiempos remotos enfrenta la humanidad para avanzar con equidad, justicia y solidaridad.

Aumenta en número y se expande territorialmente la frustración de ciudadanos que no se sienten representados por gobiernos democráticamente elegidos. Una encuesta de Gallup realizada en 60 países donde los gobiernos fueron elegidos electoralmente encontró que sólo el 10% de los encuestados creía que el gobierno de su país obedecía a la voluntad del pueblo. Este abismo que separa electores y sus gobiernos señala que los gobernantes imponen rumbos y formas de funcionar que tuercen o reemplazan la voluntad popular. Grupos poderosos desvirtúan los postulados democráticos capturando para su propio provecho las democracias contemporáneas.

Las implicaciones de vivir en democracias capturadas son gravísimas porque van disociando a los pueblos de un sistema de gobierno que nació después de siglos de luchar contra invasores, colonizadores, autócratas y dictadores. La respuesta no debiera ser renegar de nuestras democracias sino organizarse para desmontar aquello que posibilita que sean capturadas por minorías que privilegian propios intereses por sobre los del bienestar general. Toma nuevas formas el desafío que desde tiempos remotos enfrenta la humanidad para desarrollarse con equidad, justicia y solidaridad; sólo que hoy, el tipo de globalización que se nos ha impuesto ha generado una concentración del poder económico, mediático y militar hasta ahora desconocida.

Qué son democracias capturadas

Democracias capturadas son aquellas donde las grandes mayorías poblacionales tienen derechos electorales pero no una paridad económica y cultural; coexisten con grupos económicos concentrados que se apoderan de estratégicos resortes de conducción. Estos grupos despliegan estrategias de mediano y no sólo de corto plazo: saben que pueden ganar o perder elecciones por lo que, además de jugar en el frente electoral, se aseguran establecer trincheras de resistencia para trabar transformaciones democráticas que pudieran afectar sus privilegios. Imponen sus perspectivas y decisiones cooptando o comprando complicidades de medios de comunicación hegemónicos y sectores de la política y de la justicia. De esta forma manipulan la opinión pública para ganar poder político pero si se ven desbordados movilizan entonces sus aliados en la justicia para frenar cambios impulsados por gobiernos de base popular. Cuando esto no es suficiente, lanzan una diversidad de operaciones procurando desestabilizarlos o aun destituirlos.

En busca de soluciones

Toca reconocer que si una minoría logra establecer al interior de una democracia mecanismos que le permiten capturarla, las formas de resolver estas situaciones no son tecnocráticas sino esencialmente de naturaleza política. Esto es, que para poder desmontar mecanismos de sometimiento habrá que trabajar políticamente de modo de erigir un poder superior al de los sectores que han capturado nuestras democracias. De ahí que, si bien estas líneas se concentran en desenmascarar la variedad de mecanismos de sometimiento que utilizan los poderes concentrados, lo cual ayuda a comprender cómo capturan una democracia, la tarea de fondo pasa por conformar sólidos gobiernos de amplia base popular.

Mecanismos para capturar democracias representativas

Ningún grupo de poder acepta abiertamente que ha capturado para su provecho una democracia. Por el contrario, como esos propósitos no pueden defenderse abiertamente los asaltantes utilizan sutiles mecanismos para acumular poder e imponerlo a las mayorías. Es un proceso tan antiguo como la misma humanidad sólo que antes el uso de la fuerza bruta se utilizaba sin cuidar formas y ahora se la reserva para casos donde los mecanismos sutiles han sido identificados y corren el riesgo de ser eliminados. El esclarecimiento no reemplaza la acción política pero le agrega validez y orientación a los esfuerzos que es necesario desplegar.

Algunos de los más importantes mecanismos a través de los cuales se capturan nuestras democracias son los siguientes:

  • Mecanismos para acumular poder económico y de decisión

Estos mecanismos son múltiples y cambiantes ya que se van ajustando a los cambios de circunstancias. La descontrolada especulación financiera, la imposición de precios desfavorables a proveedores y consumidores que practican los grupos concentrados, la extendida evasión impositiva, la fuga de capitales y el sobre endeudamiento soberano son algunos de los más dañinos mecanismos.

  • Mecanismos para resistir transformaciones

Para proteger sus intereses, el poder económico impone instituciones que luego perduran en el tiempo y apoya ideologías que le sirven de sustento. El marco legal presenta ambigüedades que algunos sectores de la justicia interpretan sesgadamente para favorecer a los grupos concentrados de los cuales son cómplices. Las complicidades que se movilizan para resistir transformaciones incluyen a medios de comunicación masiva, sectores de la política y a un conjunto de consultores, pronosticadores y calificadoras de riesgo.

  • Mecanismos electorales que permiten manipular la voluntad popular

 En una elección, el debate político es una instancia crítica para conocer las posiciones, propuestas, trayectorias y personalidades de los candidatos. Sin embargo, el debate que nos es impuesto hace del proceso electoral una operación de marketing. En lugar de contrastar visiones, programas, proyectos, la preferencia electoral se sustenta en empatías impostadas, teatralidades, consignas, escenarios de fantasía donde cortinas musicales, gestos y sentimientos prefabricados remedan situaciones de alegría y felicidad que se presentan como informales y espontáneas. Un equipo de vendedores de imagen y de ilusiones vacía de significación a la política reemplazándola por spots publicitarios que ocultan indefendibles intereses. Sólo partidos políticos afines al poder económico son privilegiados por los medios y financiados generosamente por los grupos concentrados.

  • Mecanismos post electorales de sometimiento

Una vez establecidos, los gobiernos electos son sometidos al permanente lobby de poderosos grupos de presión que procuran extraerles políticas públicas y contratos que les favorezcan. Estas presiones abren enormes espacios de corrupción: coimas para ganar licitaciones supuestamente de libre concurrencia y, muchísimo más grave por la magnitud de los recursos que involucran, políticas públicas que aseguren cuantiosas transferencias de recursos hacia los grupos concentrados. Al mismo tiempo el monitoreo de las promesas y mentiras electorales es sesgadamente silenciado, con lo cual queda sin castigo la mayor parte de los incumplimientos.;

Reforzar la determinación

Frente a estos mecanismos de sometimiento no cabe el desaliento, el lamento, la mirada azorada. Los esfuerzos para construir sociedades algo más democráticas siempre se han dado enfrentando a muy poderosos grupos. Hoy, como siempre, toca encarar nuevas búsquedas; avanzar en comprensión, en desenmascarar lo que se oculta, en trabajar para ensanchar organizadamente el campo popular alineando los múltiples intereses y las diversas necesidades del conjunto social. En ese esfuerzo, un componente fundamental es contar con un pensamiento estratégico propio que proteja de la desorientación, marque mejores alternativas y renueve esperanzas.

Para evitar manipulaciones y engaños, los sectores populares y sectores medios no pueden renunciar a comprender, a reflexionar, a reconocer errores, a generar y gestionar mejores opciones. Que nadie se engañe: un mejor futuro exige rectificar el rumbo y no seguir con más de lo mismo. Para ello, esclarecimiento, amplitud de miras, organización y, muy particularmente, reforzar nuestra determinación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *