Imponente movilización de recursos

La dinámica de la crisis internacional comienza a recibir el impacto de las medidas que se toman para encararla. Conserva aún su virulencia y su potencialidad destructora pero se la intenta canalizar hacia una salida algo más controlada. Ingentes recursos, buena parte del ahorro y de los activos de nuestros países se comprometen en el intento. Debemos estar concientes que esto es lo que está ocurriendo. Estamos en presencia de una imponente movilización de nuestros recursos, quizás una de las mayores jamás intentada. No es el último ni el único esfuerzo global que podemos y habremos de hacer pero, por su dimensión y lo que es capaz de generar, vale utilizarlo apropiadamente.

Está claro que no se trata de regresar a los puertos de desigualdad, descontrol, imposición de los más fuertes, de los que hemos partido. El flujo de la historia no retrocede pero puede conducirnos a nuevas azarosas situaciones. En verdad, es imposible que «todo» quedé resuelto de una vez y para siempre pero vale apuntalar avances, establecer nuevos rumbos que nos acerquen a más promisorios lugares en la evolución de la humanidad. Hemos aprendido que los procesos no son lineales ni unidimensionales; hay retrocesos en medio de los avances, caídas y vueltas a comenzar, se cruzan y se ajustan direccionalidades. Son múltiples los capitanes porque hay infinidad de buques, carretas y avenidas digitales en esta marcha. Estamos cerca de ser 7.000 millones de seres los que compartimos este planeta. Haríamos bien en conocernos mejor, reconocernos en nuestra diversidad soberana y en la comunidad de anhelos que cada quien carga en su mente y en sus emociones. El tema no es sólo de necesidades; también lo es de propósitos, de respirar una libertad de todos, de búsqueda de significación. Es la partida de unos y el nacimiento de otros. Es trabajar y contemplar. Es saber algo del grano de arena que hace parte del inmenso y enigmático universo.

Deseamos como siempre que nuestros artículos les resulten de interés y utilidad en sus propias búsquedas, del mismo modo como Opinión Sur se nutre permanentemente de tantas otras fuentes y sentires.

Cordial saludo.

Los Editores

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