Políticas para reducir los déficits ecológicos

¿Qué será necesario para reducir o eliminar los déficits ecológicos? La tarea es enorme, pero no necesariamente involucra altos costos económicos en todos los casos. La mayoría de los déficits ecológicos provienen del Documento de Trabajo Nº 19-01 del Instituto de Desarrollo y Medioambiente Global (GDAE, por sus siglas en inglés), de la Universidad de Tufts, Responding to Economic and Ecological Deficits 11 exploitation of “free” or low-priced natural resources (Respondiendo a los déficits económicos y ecológicos, 11 explotaciones de recursos naturales gratis o de bajo costo). Asignar un precio apropiado a estos recursos puede ser consistente tanto con la buena teoría económica como con los sólidos principios ecológicos, y generalmente implica un cambio en las técnicas y actividades económicas más que en el costo absoluto. En algunos casos, una mayor eficiencia en el uso de recursos puede ahorrar dinero al mismo tiempo que reducir los impactos en el ecosistema. En términos de los específicos déficits de ecosistemas identificados anteriormente, algunas opciones de políticas incluyen:

  1. Carbón: Como se mencionó anteriormente, la eliminación del déficit atmosférico de carbón implica reducir las emisiones netas de carbón a cero, o posiblemente por debajo de cero para reducir las acumulaciones atmosféricas. Como mínimo, requiere una completa transición abandonando las energías basadas en carbón hacia fuentes de energía eficientes y renovables. Sin embargo, casi seguro también involucra una significativa absorción adicional de carbón por parte de los bosques, suelos y los humedales. Algunos aspectos de este proyecto masivo tendrá enormes costos económicos, específicamente la inversión en infraestructura necesaria para crear una nueva economía de energía y transporte. Algunos de estos costos serán asumidos por compañías privadas, respondiendo a incentivos económicos como impuestos al carbón o programas de comercio de derechos de emisión (cap-and-trade). Sin embargo, algunos requerirán inversión estatal, lo que puede en teoría ser compensado al menos en parte por ingresos provenientes de los impuestos al carbón. Como los impuestos al carbón son regresivos, una proporción del flujo de ingresos asociado con ellos necesita ser canalizado hacia reembolsos individuales per cápita (que tienen el efecto de cambiar el impacto neto de los impuestos pasando de ser regresivos a progresivos o al menos proporcionales), o hacia inversión social que primeramente beneficia a individuos y familias de bajos ingresos, como en servicios de salud y educación. En la medida que la necesaria inversión en infraestructura no está cubierta por los remanentes ingresos de los impuestos al carbón, será necesario financiarlos con parte de los presupuestos generales de los gobiernos.
  2. Bosques y humedales: Proteger los bosques y humedales existentes y expandir aquellos bosques por medio de la reforestación está más relacionado con implementar apropiadas políticas que con mayor gasto público. Incluso podría haber movimientos netos positivos de ingresos gubernamentales abandonando políticas que actualmente subsidian la explotación de tierras públicas por medio de bajos costos de entrada.
  3. Suelos: prácticas agroecológicas que fortalecen el carbón y nutrientes del suelo tampoco necesariamente involucran grandes costos para el estado. En la medida en que los costos están involucrados, por ejemplo mediante subsidios para prácticas productivas orgánicas y agroecológicas, éstos pueden ser cubiertos redirigiendo los subsidios existentes, más ecológicamente dañinos, que favorecen la actual agricultura industrial. Otro flujo de financiamiento potencial son los créditos de carbón certificados para prácticas de forestación y cultivo que conservan carbón, que pueden ser vendidos a industrias sujetas a esquemas de comercio de derechos de emisión.
  4. Agua: En casi todas las áreas del mundo, el manejo del agua y el agotamiento y contaminación de las napas subterráneas es un tema muy importante y en algunas áreas se ha vuelto un factor crítico limitante del desarrollo económico. El cambio climático es probable que intensifique la gravedad de estas cuestiones. Sin embargo, con los bosques y suelos son necesarias las políticas que impliquen la reforma de las actuales estrategias de manejo de recursos para conservar agua, promover el uso eficiente y equitativo del agua y prevenir su polución. Grandes gastos están implicados en infraestructura hídrica y como la privatización del agua tiene claros records de serios problemas con la inequidad y el exceso de uso por parte de las corporaciones, esta área es un aspecto importante de la inversión en infraestructura. El documento de trabajo de GDAE nº 19-01: Respondiendo a déficits económicos y ecológicos 12 asignaciones de precios, si es apropiadamente utilizado en pos de la equidad aumentando las tasas de bloque, puede proveer parte de los ingresos necesarios.
  5. Industria pesquera, tierras de pastoreo y biodiversidad: Todos estos requieren técnicas de manejo de recursos sustentables y la protección de los ecosistemas. Grandes gastos no serán necesarios y, como con los bosques y la agricultura, el redireccionamiento de los actuales subsidios perversos y la imposición de apropiados cánones de licencias, reemplazando por ejemplo despilfarros de tierras públicas para pastoreo, pueden generar algunos ingresos adicionales. Especies efectivas y la protección de los ecosistemas requiere establecer límites a la actividad económica, que puede acarrear un costo implícito en términos de reducciones en la producción y posiblemente en el ingreso de los impuestos asociados a ella, pero dirigir el gasto público, por ejemplo para la adquisición de tierras, puede no ser grande.

En resumen, la eliminación de los déficits ecológicos requiere reformas masivas de las actuales políticas y una significativa modificación de las técnicas económicas de producción, pero no necesariamente un aumento del gasto público, salvo por la necesaria inversión en infraestructura. Ésta será significativa especialmente para reestructurar los sistemas energéticos. Algunas reformas de mercado pueden cambiar los costos dentro del sector privado, de acuerdo con el principio de internalización de externalidades, y parte del gasto público puede ser redirigido desde funciones ecológicamente dañinas hacia otras ecológicamente restaurativas.

Párrafos seleccionados de un documento de trabajo publicado por el Instituto de Desarrollo y Medioambiente Global (GDAE)

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