De resistir el avasallamiento a establecer equidad y justicia

Las consecuencias sociales y ambientales del neoliberalismo son insostenibles. La desaforada concentración de la riqueza y del consecuente poder decisional infringe un inmisericorde castigo a las mayorías populares para que una minoría apropiadora se sumerja en pantanos de codicia y opulencia. Han fragmentado la vida en comunidad y destruido procesos vitales para el funcionamiento planetario. Quienes se han erigido en timoneles del mundo bloquean con su poder lo que pudiera comprometer su preminencia. Sin embargo, la resistencia al avasallamiento se expande por nichos, hendiduras, en todas las latitudes. Es hora de establecer equidad y justicia en la economía, la cultura, la salud, la educación, la política, la justicia, los medios y tanto más.

Habrá que transitar espacios y tiempos sin ingenuidades ni fatalismos. Valorar el esclarecimiento y la organización, la unidad preservando identidades por sobre el divisionismo, la solidaridad y el cuidado del otro, la protección del planeta, nuestra Madre Tierra.        

No es sencillo pasar con el sufrimiento a la acción, de resistir a proponer; sumando esfuerzos, asumiendo responsabilidades. De eso se trata.

Cordial saludo,

Los Editores

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