Avanzar enfrentando las dos pandemias

Se señaló (ver Sección Iniciativas) que estamos inmersos en dos pandemias. Desde la perspectiva global y regional, una es el desaforado proceso de concentración de la riqueza y el poder decisional que agobia a la humanidad y atenta contra el Planeta; la otra es la crisis sanitaria generada por el nuevo coronavirus. Pueden parecer procesos independientes pero si se profundiza la mirada emergen relaciones causales de una sobre la otra. Algunas de ellas explican por qué el nuevo virus sorprendió al mundo: la mercantilización de la vida desarmó sistemas sanitarios, concentró inversiones en la industria armamentista, en el lucro especulativo, en medicamentos que generan abultadas ganancias, se castigó a inmensas mayorías, se multiplicaron los atentados a procesos vitales del funcionamiento planetario, una inmisericorde codicia y egoísmos arrinconó a solidaridades, el cuidado del otro, el hacer el bien no como mercadería que se transa sino por el bien mismo de fortalecer lazos, valorar comunidades, vivir en paz respetando a todos. Buena parte de la justicia, de los medios de comunicación, de los políticos, se sumaron como cómplices del descalabro y nosotros, muchos de nosotros, caímos en alienaciones, dejamos atontar nuestro albedrío, toleramos mezquindades, no desenmascaramos engaños y mentiras con los que colonizaron nuestras mentes y voluntades. En ese contexto de vulnerabilidades, de democracias capturadas, de Estados reorientados a favor de los poderosos, de valores que sostienen la codicia y el egoísmo, y tanto más que cada quien sabrá identificar, golpeó el agresivo nuevo virus.

Ante todo esto la opción a la que muchos adherimos es superar la grave emergencia sanitaria, replantear el rumbo impuesto a la humanidad, transformar la forma de funcionar que los dominadores (como siempre hacen) han querido hacernos creer que es la única posible o, cuando menos, la mejor disponible. Mejor para ellos pero no para el Planeta y la humanidad que lo habita. No sabemos hasta donde seremos capaces de cambiar aquello que nos viene sometiendo. Tal vez lograremos cambios importantes, tal vez apenas rasguños sobre la inequidad y la iniquidad. Ojala que sepamos alejarnos del abismo al que nos llevaban. Será preservación sino epopeya.

Con la modestia del caso Opinión Sur publicó el mes pasado su edición número 200. Miramos de dónde venimos y cuál fue la trayectoria. Con esa base nos dijimos que lo nuestro es lo que viene. Que seguiremos con esta publicación mensual pero la complementaremos con una cuenta Twitter @opinion_sur que nos permitirá recoger en los 29 días intermedios contribuciones cortas de ustedes, de terceros y propias más frecuentes, en esta misión que hemos escogido de aportar al trabajo colectivo de esclarecimiento y organización de albedríos libres, justos y solidarios.      

Cordial saludo,

Los Editores

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *