Poco más de la mitad de nuestros suscriptores en español son argentinos. Sin embargo, y aunque sabemos que tal vez al resto le es lejana la escena que relataremos, no podemos dejarlo pasar. La violencia en el fútbol argentino es cada vez más preocupante.

Nos dispara este comentario un suceso ocurrido durante el partido Chicago – Tigre, en que el primero perdió la categoría frente al segundo. Faltando unos instantes para que termine el encuentro un grupo numeroso de hinchas abrieron el alambrado, ingresó al campo y comenzó a hacer disturbios. Incluso robaron la ropa a algunos jugadores. La policía miraba de costado sin hacer nada. La jornada trágica terminó con un muerto y varios heridos. Aquí abajo podés ver de qué te hablamos, si no sabías de estos hechos.

Ya en algunos números de Opinión Sur Joven te hablamos de estas situaciones. Creemos que esto no habla del fútbol, sino de nosotros mismos y de una modalidad de resolución de conflictos.

Se deben tomar medidas urgentes para detener esta locura. Y se debe hacer atacando primero y en el corto plazo las consecuencias (la violencia en el fútbol, por ejemplo). Y a la par empezar a diseñar estrategias de mediano y largo que terminen con las causas del problema. ¿Cuáles son esas causas? La falta de normas claras, la falta de respuestas por parte del Estado a las problemáticas ciudadanas, la desigualdad…

Pero es necesario que el fútbol vuelva a ser un espectáculo deportivo y salga de la página de los policiales.

Si te interesa el tema te recomendamos dos artículos. Uno de Opinión Sur titulado “Hay que linchar a los jugadores, al director técnico y al presidente del club” y el editorial de Opinión Sur Joven del número 15 que también habla de la violencia.