Jazz, blues, rock (and roll), música clásica, hip hop, tango, pop… el universo musical ofrece múltiples opciones muy diferentes entre sí. Para los que no entendemos de qué se trata, aquí una breve reseña.

Una antigua creencia afirmaba que el modelo de la creación del universo estaba basado en el uso de las proporciones musicales: los planetas producían sonidos que al combinarse, formaban la llamada Música de las Esferas. Si bien la doctrina fue apoyada por grandes pensadores y científicos -desde Pitágoras hasta Kepler- para otros no dejó de ser una forma de pensar basada en la observación del cielo. Sin embargo -lejos de discutir el surgimiento del mundo- es innegable el poder de transportación y significación que tiene la música. Una vez expresó Albert Einstein: “Pienso a menudo en música. Vivo mi sueño despierto en música. Veo mi vida en términos de la música. Consigo la mayoría de las alegrías con la música”.

Sobre libertades e infortunios

Desde África y Europa surgieron las influencias musicales más importantes que dieron origen a diversos y numerosos estilos compositivos. Con ellos el mundo se conectó a través de un “verdadero lenguaje universal” -como dijo Max Weber- en que los ritmos y sonidos convirtieron a la música en una de las artes más sublimes. De esta manera, a finales del siglo XIX, raíces africanas y anglosajonas se encontraron en los Estados Unidos a través del Jazz, un estilo creado por esclavos negros que trabajaban en plantaciones de algodón y que consideraban al género como un canto improvisado de protesta y marginación ante la pérdida de libertad. “El jazz es una palabra inventada porque en realidad no existe, es como una etiqueta donde se pone todo lo relacionado con la música que deriva de la cultura negra”, aseguró Guillermo Romero, docente y músico de jazz, tras sostener que la mayoría de la música popular que suena hoy en el mundo tiene raíz negra por la vitalidad rítmica del sonido.

Este estilo está basado en la improvisación, característica que lo diferencia de cualquier otro. Cuenta Romero que el pianista Bill Evans solía decir que “un minuto de música le puede llevar a un compositor tres meses, mientras que en el jazz, un minuto equivale a un minuto”. Es una forma de expresión espontánea, generalmente interpretada por un solista o grupo reducido de músicos. Sus instrumentos más comunes son los de viento (trombón, saxo, trompeta y clarinete) la batería, el piano y el contrabajo.

Otra de sus características es la capacidad de asimilar tendencias musicales y crear diferentes estilos. El Blues es un género de música popular dentro de las ramas del jazz que surgió como una forma realista de contar los infortunios del compositor. Luego se transformó en un estilo que brega por los derechos civiles y la libertad de expresión. Los mismos cantantes lo definen como “un sentimiento” que representa las canciones de trabajo de los esclavos negros en el sur estadounidense.

Según Romero, el blues es una de las manifestaciones más primitivas del jazz por ser “más folklórica y menos urbana”. Con sólo cuatro acordes importantes y el uso de instrumentos como la guitarra acústica, el piano y la armónica, el blues tiene una base repetitiva y triste.

El agite del rock

El escenario se enciende. Comienzan a escucharse los primeros acordes de una guitarra eléctrica. Vibran las tablas y el público es toda euforia. Empieza a sonar el rock and roll, un género que arrasa cuando se trata de intensidades y excitación.

Los libros difieren en cuanto a su origen. Hay quienes creen que el intérprete Bill Haley -con su grupo “Bill Haley and the Halley´s Comets”- fue el precursor del movimiento; otros le adjudican ese lugar a Elvis Presley, en 1954. Sin embargo, todos coinciden en que el rock nace del encuentro de dos culturas: la africana -con ritmos como el blues, jazz y rhythm and blues- y la anglosajona con estilos como el country music. A partir de los años 60’, comenzó a ser difundido por una gran cantidad de bandas hasta transformarse en una influencia musical, que no sólo se expresó a través de la música, sino también como una forma de vida para muchos jóvenes y para quienes lo eligen como estilo compositivo.

“El rock se convirtió en una actitud. En eso se parece al Hip Hop porque quienes lo componen y lo siguen, también creen en una forma de acción”, afirmó el pianista Julián Ezquerro Moreno, tras remarcar que el hip hop es un movimiento cultural y urbano cuyos elementos más característicos son el rap, el break dancing (un tipo de baile) y el graffiti [].

Para comprender el significado del rock and roll hay que remontarse a varios siglos atrás, cuando los marineros utilizaban el término para hacer referencia a los movimientos y balanceos de los barcos. Después, los cantantes del Gospel -música espiritual negra- lo usaron para referirse a lo que sentían y experimentaban al comunicarse con Dios. Y finalmente en 1947 se estrenó un tema llamado “Good Rocking night”, de Ray Brown, que se utilizó para referirse al baile que provocaba el ritmo de la canción. Más tarde el significado abarcó connotaciones sexuales. “Cada género tiene lo suyo. Pertenecer a uno es como adherir a ciertos principios estéticos y éticos”, opina Romero.

Al igual que el Blues, el rock se basa en pocos acordes y los instrumentos más utilizados son la batería, el bajo y la guitarra. Con el desarrollo del estilo, fueron surgiendo varias ramas como el Hard Rock, el Punk Rock y el Heavy Metal, lo cual sale de la órbita de este artículo.

De culto y popular

Durante varios años, el pop -conocido como música popular- no fue considerado un estilo sino que se lo asoció negativamente con la lógica comercial. “Al pop se lo utilizó más que nada como una forma de venta y de marketing, que nada tiene que ver con el género en sí”, dijo el músico clásico Julián para aclarar que pop es una denominación justa para el estilo. Con un modo sencillo, melódico y pegadizo -generalmente fácil de recordar- la música popular acostumbra a utilizar la misma estructura: verso-estribillo-verso.

Aunque muchos estén seguros sobre el género que interpretaban los Beatles, para otros no existe un concepto claro sobre si el grupo hacía rock o pop. Esta idea confusa sucede muchas veces -porque se les atribuyen características comunes- pero las diferencias son marcadas: el rock mantiene la estructura guitarra-bajo-batería con letras generalmente trasgresoras. Y la intensidad del espectáculo y la fuerza de los músicos que saltan al escenario, generan en el público una reacción casi hipnótica, al punto de que es tomado como una forma de acción.

Si bien el pop es un género bastante híbrido, no deja de consolidarse y expandirse cada vez más entre el público joven y el circuito musical. “Está lo comercial, lo producido en el laboratorio y lo que sucede como fenómeno social por la necesidad de la gente de expresarse y escucharlo”, dice Romero quien agrega a modo de ejemplo que “aunque al tango lo quisieron barrer, hoy sigue existiendo por ser un fenómeno profundo que tuvo una génesis y se desarrolló”.

A diferencia del pop, la música clásica es asociada con compositores como Mozart, Beethoven y Bach, todos músicos del 1500 a 1800. A pesar de que la relación es correcta, también la música culta se expandió a otros contextos y a nuevos músicos que no logran trascender demasiado. “La música actual y la que siguió la línea de la clásica se escucha mucho en el cine con compositores como Ligueti”, explica Julián. Romero añade: “La gente suele oír la música clásica como fondo en una escena y la acepta. Sin embargo, es probable que en un concierto no lo haga”. El cine es un lugar donde los compositores contemporáneos pueden aplicar todas sus técnicas y conocimientos. El problema es que sin difusión e información, es difícil reconocerlos en otros contextos.

En la variedad está el gusto

Existen cientos de estilos musicales y cada día, en cada nueva experimentación, continúan surgiendo más. Algunos logran trascender y otros no, y eso dependerá del consenso social que alcancen y de cuánto perduren. Como asegura Romero: “Pueden juntarse dos o tres personas y tratar de hacer un nuevo género. Pero de ahí a que eso se extienda en el tiempo es mucho más difícil. Para que algo se convierta en movimiento tiene que tener una base social”.

De todos modos, y sin ir tan lejos -sin medir que los estilos sean grandes movimientos o influencias minoritarias- es un hecho divino que la evolución y la exploración de sonidos no se detenga para que continúe trasportándonos entre nuestros sentidos y pensamientos. La música nos transforma y en su punto más sensible llegamos a conocer la dimensión de lo ilimitado, la capacidad de comprender el arte más puro.

Ya desde el origen del universo se hablaba de los sonidos y de notas musicales como consecuencia de la rotación de los planetas. ¿Será que desde un principio, el hombre necesitó la música como un poder casi vital para crear y perfeccionar los propios espacios de su realidad?

“La música representa la forma más radical, más absoluta de la negación del mundo, y en especial del mundo social, que el ethos burgués induce a esperar de todas las formas del arte”. (Pierre Bourdieu)

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[] Cabe recordar que el Hip Hop es un movimiento que tiene sus orígenes en los barrios marginales de Estados Unidos.