Democratización de la comunicación

Democratización de la comunicación

Este año encuentra al colectivo de la comunicación en la lucha por las paritarias prensa 2013 y también, parte de él, en la búsqueda de la Ley de Fomento para la Producción Independiente y Autogestiva de Comunicación Cultural por medios gráficos y de Internet, también conocida como la ley de medios gráficos, que está siendo impulsada  por la Asociación de Revistas Culturales Independientes (AReCIA).

En un ciclo donde el debate por las diversas democratizaciones está en auge, cabe destacar que la democratización de la comunicación es una de las ramas más debatidas y en discusión, los pasos que ha dado en estos últimos años han sido enormes. Sin embargo, debe tenerse en claro que las leyes no son suficientes, tal es el ejemplo de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA), sancionada en 2009. Tal es el ejemplo, también, que en tanto los grandes grupos económicos –que fueron beneficiados durante los procesos más duros del neoliberalismo- no desinviertan lo pautado por la ley, la plena aplicación no podrá efectivizarse.

La situación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual

Desde la vigencia de la denominada ley de medios, de televisión y radio, del total de licencias que se autorizaron, el 78,7% corresponde al sector privado y el 21,3% al sector público estatal y no estatal. Todas vía adjudicación directa. No puede decirse esto sin recordar que la ley prevé un 33% de licencias para el sector privado, un 33% para el Estado y un 33% para organizaciones sin fines de lucro. Estas últimas son las que más obstáculos tienen, ya que son las principales afectadas por los grandes intereses económicos, recordemos, el espectro radial y televisivo –quitando a la Televisión Digital, otro gran avance- es finito  y no infinito. Nadie dijo que sería fácil culminar con tantos años de beneficios a los sectores privados concentrados y mucho menos que la aplicación de las normativas serían instantáneas. Es por ello que debe tenerse muy en claro que la lucha por esta ley no quedó en la sanción de ésta el 10 de octubre de 2009, sino que se trata de una álgida batalla que hay que continuar.

Paritarias de prensa gráfica

Ahora, si de batallas de la comunicación hablamos no nos podemos limitar a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual; hay dos aspectos más a desglosar. Los trabajadores de la prensa escrita, tanto de agencias de noticias, diarios, revistas como los de puntocom, decidieron pasar -el mes pasado- el día del periodista en un paro general de 24 horas en todas las redacciones de la Ciudad de Buenos Aires y del conurbano bonaerense. ¿Por qué? Por el estancamiento de las negociaciones paritarias, que por primera vez en 38 años, se están llevando a cabo.

El principal reclamo de las “Paritarias Prensa 2013” es que las empresas quieren imponer un techo de 24% de aumento en tres cuotas, lo que implica un máximo de 18% anual, mientras que lo que exigen los trabajadores es un 35% de aumento, con un mínimo de 7000 pesos de básico y 1000 por colaboración. El reclamo, entonces, va también por la dignificación del empleo, no es desconocida la realidad de las tercerizaciones, las colaboraciones gratuitas o por unos pocos pesos y el subempleo. Si bien este reclamo parte de la prensa gráfica, es necesario remarcar que son problemáticas que afectan a toda la comunicación y se pueden encontrar sin mucha búsqueda tanto en la televisión, en la radio o en la gráfica.

Ley de medios gráficos

El segundo aspecto clave para la democratización de la comunicación es una ley que regule la gráfica. Recientemente el diputado Jorge Rivas presentó en la Cámara de Diputados un proyecto de ley impulsado por AReCIA, que apunta a que el Estado reconozca y fomente a las revistas y sitios webs culturales, autogestivos e independientes.

AReCIA, que es un espacio integrado por más de 250 medios gráficos, se formó a raíz de las problemática que enfrentan las revistas autogestivas, en cuanto al acceso al financiamiento, la protección de la circulación, en materia impositiva, entre otros puntos. El sector representa una tirada de 350 mil ejemplares mensuales, leídos por un millón y medio de personas y su circulación aporta a la industria gráfica regional aproximadamente 1.750.000 pesos al mes. De esta manera, el proyecto contempla la creación de un fondo equivalente al 20% de la pauta oficial, la protección de los derechos de libre circulación y la desgravación impositiva para el sector.

El aval del proyecto fue firmado por los diputados nacionales Edgardo Depetri, Remo Carlotto, Mara Brawer, Agustín Rossi, Héctor Recalde, Adriana Puiggrós, Carlos Heller, Liliana Ríos, Juan Carlos Junio, María del Carmen Bianchi, Silvina García Larraburu y Omar Plaini.

La autogestión de publicaciones gráficas y de internet es hoy, sin dudas, una de las apuestas más grandes para seguir construyendo y democratizando a la comunicación como una herramienta de cambio. Sin reconocer a los medios alternativos y populares, es imposible efectivizar esta democratización tan buscada. Hay que agregar que este proyecto es una deuda que hay que saldar, como tantas otras, por el perjuicio que sufrió este sector tras décadas de neoliberalismo y de un paradigma cultural y económico que vulneró a la pluralidad de voces, privilegiando la a monopolización –sobre todo de grandes empresas-.