» El 29 de junio de 1978 es detenido- desaparecido junto a Jorge Segarra y Julio Álvarez (Bache) en Capital Federal. Joaquín Areta tenía 22 años, una mujer, un hijo, escribía poesías y documentos políticos. Leía mucho. Era muy memorioso. Escuchaba a Zitarrosa y a Chico Buarque, era fanático de Estudiantes de La Plata. Trabajaba en una fábrica, era operario. Vivía en una pequeña casa de un barrio obrero. Joaquín tuvo indicios de su muerte, la soñó, se le acercó, la distrajo. Tuvo miedo, tuvo compromiso, amó profundamente a su hijo. Cuando pensaba en lo incierto de su destino tenía la certeza, la obstinada convicción de que su lucha no era individual que era del pueblo y que iba a trascender. Su vida, su ternura, su lucha trascendieron. A quienes lo amamos todavía su huella nos marca, todavía su palabra nos habla», extracto del libro Siempre tu palabra cerca, de Memoria en Movimiento.

Tengo 22 años y parecen 100,
he visto pasar mil viajeros,
olido muchos vapores,
amado preciosos sueños.
Tengo 22 años y podría no tenerlos.
Muchas veces me miro
y no sé cómo estoy.
Mi ingenuidad de adolescente,
duró poco, muy poco.
Siento el deber desde hace mucho,
y lo estoy cumpliendo,
aunque haya tambaleado.
Eso me hizo comprender,
ningún hombre es invencible; sólo
depende de las condiciones