El Congreso argentino está debatiendo modificar la ley de matrimonio civil para permitir que personas del mismo sexo puedan casarse. ¿Qué derechos adquieren ante esta nueva posibilidad legal? ¿Cuáles son las obligaciones que tendrán por el hecho de casarse?

Históricamente, el matrimonio se constituía por medio del rapto: el hombre primitivo era quién se apropiaba de la mujer a través de la violencia física. Con el transcurso del tiempo, los padres de la futura pareja empezaron a negociar las pautas del matrimonio. La mujer, considerada incapaz relativa para la legislación argentina, pasaba de la autoridad paterna a la del marido y era éste el único encargado de regir las decisiones de la vida conyugal.

Hoy, los avances culturales, sociales y normativos han dejado atrás las antiguas concepciones de pareja. A la hora de celebrar un matrimonio es el consentimiento de los contrayentes uno de los factores más importantes. Esto significa que la celebración de un matrimonio exige que deba ser realizado con pleno discernimiento, intención y libertad.

Sin embargo, el Código Civil establece además del consentimiento la diversidad de sexos e inexistencia de “impedimentos matrimoniales”: por ejemplo, el lazo sanguíneo (uno no puede casarse con un hermano), la falta de edad, el parentesco, privación de la razón, entre otros.

¿Qué pasa entonces cuando estos contrayentes son personas del mismo sexo? ¿Qué modificaciones se producirán de aprobarse las reformas al Código Civil, a la Ley del Nombre [1] y del Registro Civil [2] que ya tiene media sanción de la Cámara de Diputados argentina [3].

¿Legalizar es la cuestión?

La ley (casi) siempre llega con posterioridad a las realidades sociales. De este modo, legalizar es regular una situación existente y de la que la sociedad pretende muchas veces un debate, un marco normativo, un análisis y una reflexión que no se puede obviar.

Sin embargo, más allá de las incidencias de tipo políticas, religiosas o morales que pueden circundar a este tema, la legalización del matrimonio para personas del mismo sexo abre una serie de posibilidades desde lo jurídico que actualmente no existen.

La “unión-civil” que funciona en varios distritos, por ejemplo dentro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, permite registrar un concubinato, una situación de hecho, para personas del mismo (o no) sexo. No es equiparable al abanico de posibilidades normativas a la que se accedería (con sus respectivos derechos y obligaciones) de permitirse un matrimonio civil para las personas del mismo sexo como ser el deber de fidelidad, asistencia, cohabitación (deben vivir bajo el mismo techo) y débito conyugal entre otros.

Aquí una breve reseña de los aspectos más relevantes que plantea la reforma del Código Civil en ese sentido:

– Las personas del mismo sexo podrán celebrar matrimonio, así como también disolverlo con separación personal o divorcio vincular

- Si los cónyuges se separan y tienen hijos aparecen dos posibilidades. Si son menores de cinco años, deberá haber un acuerdo sobre su tenencia; si no lo hay, el juez deberá resolver teniendo en cuenta “el interés del menor”. Los mayores a esa edad, quedarán a cargo de quién el juez considere “más idóneo”. De todos modos, ambos padres deberán continuar con todas las obligaciones respecto de sus hijos.

- Será optativo para cada cónyuge añadir a su apellido el de su cónyuge, precedido por la proposición “de”. En caso de adopción, el hijo adoptivo llevará el primer apellido del adoptante. Si los cónyuges son del mismo sexo, el hijo puede llevar el apellido compuesto. Si no hay acuerdo, se ordenará alfabéticamente.

- A su vez, la cláusula complementaria establece que todas las normas respecto del matrimonio que contiene el ordenamiento jurídico serán aplicables para el caso de matrimonio celebrado entre personas del mismo sexo, logrando tener de este modo los mismos derechos y obligaciones.

En función de la cláusula anterior, si bien la reforma legislativa no analiza en profundidad el tema de los bienes, aquí una breve reseña de los efectos jurídicos en materia de bienes que provoca el matrimonio:

- Con la celebración del matrimonio, comienza la sociedad conyugal: la “comunidad de bienes y deudas que nace entre los cónyuges a partir de la celebración del matrimonio”. En la Argentina, los bienes, luego de que una pareja firma en el Registro Civil, se clasifican en propios y gananciales:
- Los bienes propios son aquéllos que pertenecen a cada cónyuge y que continuarán siéndolo por más que se disuelva la sociedad conyugal. (Aunque pueden utilizarlos ambos).

En líneas generales, los bienes propios son los recibidos por herencia, legado y donación. (Ej: si heredé un departamento estando casado, la propiedad seguirá siendo un bien propio). O los que se compran con un dinero adquirido previo al casamiento. Los bienes gananciales o de la sociedad conyugal son aquellos que se adquieren durante el matrimonio. Así como la sociedad conyugal puede adquirir bienes, de igual modo, puede contraer deudas. La legislación argentina establece como regla que cada uno de los cónyuges tiene la libre administración y disposición de los bienes propios y de los gananciales adquiridos por él, con algunas excepciones que la propia ley establece. En la Argentina no existen los contratos prenupciales. (Más información sobre los bienes en el matrimonio, clickeá acá)

El amor después del amor

A su vez, la cláusula complementaria del proyecto aprobado por la Cámara de Diputados garantiza la debida protección del matrimonio estableciendo que ninguna norma jurídica podrá limitar, restringir, excluir o suprimir el ejercicio de derechos y obligaciones de este vínculo (sea o no de personas del mismo sexo).

Por lo tanto, de permitirse que personas del mismo sexo contraigan matrimonio, no podrá existir ninguna norma que lesione los derechos y las obligaciones de los cónyuges, quiénes de este modo añaden un escalón más al avance de una institución que ha adquirido tantos matices como matrimonios celebrados en la historia de la humanidad.

Ilustración: Guadalupe Giani

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+Info

Acerca del matrimonio…

El matrimonio, un bien ganancial, una nota de la misma autora.

¿Cómo fue la aprobación en Diputados? (desde afuera)

La Cámara de Diputados de Argentina aprueba la ley del matrimonio homosexual, Diario El Mundo

Argentina: diputados aprueban matrimonio gay, BBC Mundo

La Cámara de Diputados de Argentina aprueba el matrimonio gay, a falta del apoyo del Senado, Diario El País

[1] Ley 18.248 del Nombre Boletín Oficial; 24 de junio de 1969

[2] Ley 26.413 del Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas. Boletín Oficial del 06 de octubre de 2008

[3] 1737-D-09 y 574-D-10 OD 197 de fecha 04 de mayo de 2010