¿Crees que es posible una ciudad como Buenos Aires sin la congestión de tráfico de todos los días? Un grupo de personas salen con sus bicicletas una vez al mes porque están convencidos que otras condiciones son posibles. Enterate de qué se trata el movimiento que promueve un andar más placentero en un vehículo ecológico.

Ya es conocido el caos que genera el tráfico en las grandes ciudades como Buenos Aires. Los vehículos se amontonan, es imposible avanzar y la seguridad no es algo que abunde, aún cuando se tomen medidas para regular la situación.

Sin embargo, hay un grupo de personas que reivindica otra forma de movilización. Estamos hablando de simples ciclistas que se juntan una vez al mes para celebrar que existe un medio de transporte económico y ecológico, que también vale usar en las ciudades. Se trata de la Masa Crítica, un movimiento que dice reunirse por diversión, pero pareciera que intentan también generar conciencia. “No bloqueamos el tráfico. Somos tráfico”, aseguran. Importada de Estados Unidos, el movimiento propone salir con las bicicletas a la calle.

Reclamar la calle

“Apoyamos plenamente el encuentro de bicicletas que está revolucionando las calles y que crece a gran velocidad. Bicis SI, autos NO!”, dice uno de los seguidores de la Masa Crítica en la red social Facebook. Como él, muchos otros se suman a esta celebración ciclista que tiene lugar todos los meses en distintas ciudades del mundo. En la Argentina, el fenómeno ya tiene sus versiones en Mar del Plata, Córdoba, Pinamar y La Plata.

La idea empezó en California en 1992, cuando un grupo de ciclistas se reunió para protestar por las condiciones del tráfico. Estos agrupamientos espontáneos volvieron a repetirse y se convirtieron en costumbre. Es así que cuando se junta un número de gente considerable (con skates, rollers, silla de ruedas, o cualquier medio de transporte no motorizado y ecológico) para hacer frente a la cantidad de automóviles se forma la Masa Crítica. “Un/a ciclista puede ser atropellado/a, cinco pueden ser intimidados/as, pero cincuenta o cien ciclistas ¡reclaman la calle!”, manifiestan en su página Web.

Return of the Scorcher es el documental del que se tomó el nombre para el movimiento. Ahí se describe una típica escena en China, donde los ciclistas a menudo no pueden cruzar las calles por la cantidad de autos que circulan y la falta de semáforos. Lentamente, más y más de ellos se amontonan, esperando, y cuando hay un número suficiente – una «Masa Crítica»- que se mueve junta, pueden avanzar sobre los autos y cruzar la calle.

A través de la mayor presencia de bicicletas, la Masa Crítica busca reducir los problemas que causa el tránsito en las ciudades, ya sean de índole medioambiental o de inseguridad, de una forma más amena y ecológica: pedaleando.

Un fenómeno de libre andar

Aunque se asume como un evento apolítico y sin organizadores, existen ciertas metas que la Masa Crítica busca alcanzar. Dos de ellas es que la gente entienda y se acostumbre a que los ciclistas son usuarios de las calles y demostrar que las bicisendas son necesarias. También que otros ciclistas se animen a pedalear en la ciudad, promover su seguridad en las calles y, por si fuera poco, generar conciencia de los problemas de la contaminación. Y finalmente, se mencionan aspectos como encontrarse con amigos y hacer un poco de ejercicio.

Sin embargo, más allá de los objetivos propuestos, aclaran que “cada persona está libre de inventar sus propias razones para participar y está libre de compartir esas razones con otras personas”. Ellos postulan la fotocopiacracia. ¿Cómo sería eso? Combina las ideas de burocracia cero y la libertad total de fotocopiar: “Nadie está a cargo, y cada uno es libre de hacer fotocopias de sus ideas y distribuirlas”.

Lo cierto es que no se trata de una organización ni de una carrera. No tiene un lugar de referencia ni existe un modelo a seguir, no hay una agenda ni objetivos específicos. Es simplemente un paseo en bicicleta y cada uno tiene sus propias razones para unirse a la Masa Crítica. “A algunos les gusta verla –explican- como una marcha por los derechos del ciclista, otros simplemente van para dar un paseo divertido en bicicleta. Después de ser amenazados/as cada día por los automóviles, algunos de nosotros encontramos gratificante pasear con otros/as 50-100 en una atmósfera divertida y de apoyo mutuo”.

Un atropello a la Masa Crítica de Brasil

En Porto Alegre, Brasil, un automovilista atropelló a un grupo de ciclistas que se manifestaba en las calles en Masa Crítica. En este link se habla sobre lo ocurrido

Pedalear por el mundo

España, Chile, México, Italia, Brasil, Italia, Colombia y, por supuesto, Argentina ya la importaron. Todos los primeros domingos de cada mes, en el Obelisco, a las 16 hs, la Masa Crítica se junta para vivir la ciudad desde otro lugar. Las claves son respetar las normas de tránsito y disfrutar del paseo. Por eso es necesario elegir una ruta segura y divertida, ya que ellos entienden que se trata de una celebración y no de una protesta.

“La contaminación atmosférica, la degradación ambiental y, en general, el deterioro de las condiciones de vida debido al tránsito motorizado son consecuencias que padecen todos los ciudadanos”, aseguran. Y agregan que “existe una base potencial deseosa de cambios en todos estos grupos aislados y esparcidos, siendo la Masa Crítica una forma de aglutinarlos”.

El permanecer juntos les proporciona a los participantes la idea de que ir en bicicleta es práctico, seguro y divertido. Por más de que la propuesta sea sólo pasear por la ciudad, los masacricistas entienden que “la sobre–confianza de nuestra sociedad sobre el tránsito motorizado es un problema social masivo” pero intuyen que “un movimiento para el cambio basado en la reclamación de un espacio público y en la construcción de una comunidad humana, podría contribuir a un cambio más profundo”. Ellos argumentan que quieren vivir en Buenos Aires desde otro lugar: “pasear por la ciudad con otro aire, en un vehiculo ecológico, con otra mirada y de buena onda”.

Durante los últimos años, se viene incrementando la tendencia del uso de la bicicleta como medio de transporte ecológico, saludable y rápido en grandes capitales del mundo como Buenos Aires, París, Nueva York y Barcelona. No sólo aliviana el problema del tránsito sino que además es una práctica más saludable, no contamina, proporciona autonomía, es barato, eficiente y rápido.

Según el Observatorio de la Bicicleta de San Sebastián, el consumo de energía que requiere la utilización de la bicicleta es 50 veces menor que el que requiere un auto, los costos de adquisición y mantenimiento son muy inferiores a los del automóvil y es un medio de transporte que contribuye a mejorar la seguridad vial calmando el tráfico.

Habrá que sumarse entonces a más bicicleteadas para fomentar el cambio cultural que implica introducir la bici como una alternativa sustentable de transporte.

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