La Argentina es el sexto país con más recursos mineros del mundo. Su explotación multiplicó por siete la facturación de las exportaciones, pese a los terribles efectos sobre el medio ambiente. Controversias y proyecciones de la actividad minera argentina.

La actividad minera puede considerarse tan importante como la actividad petrolífera, pero así como es de significativa, es igual de peligrosa si no se tienen los cuidados y controles adecuados. Si ocurre un siniestro, ambas son tremendamente contaminantes, pero si se tienen en cuenta las inspecciones apropiadas, son actividades utilizadas para el desarrollo de las sociedades. Es por eso, entre otras cosas, que tienen tantos defensores y detractores. Según un informe presentado por elInstituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), en los últimos años en la Argentina se registró un fuerte impulso de la actividad minera que permitió multiplicar por siete la facturación de sus exportaciones entre 1993 y 2009. La superficie estimada con potencial minero ronda aproximadamente en 750.000 km2, de los cuales el 75% faltan explorar y explotar.

Si se hace referencia a la rentabilidad de la explotación de yacimientos de cobre y oro, en el Instituto indican que nuestro país ocupa el tercer lugar del mundo después de Sudáfrica. Llegó a exportar por 3.500 millones de dólares en 2010 -lo que representa el 5% del total-, considerándose como el 4º complejo exportador más importante, superando otros rubros como el complejo bovino.

Así, la Argentina se ubica en el sexto lugar entre los países del mundo con más recursos mineros. Según las proyecciones de la Secretaría de Minería para el desarrollo de la actividad, en el 2015 habrá 18 grandes proyectos en producción, con unos números que alientan a los empresarios de la minería y desalientan a ambientalistas: 38.500 millones de pesos en inversiones; 28.000 millones de pesos en exportaciones; 87.250 empleos directos; 316.000 empleos indirectos y 36.200 millones de pesos en producción.

¿A dónde va a parar lo que se extrae?

Los minerales extraídos intervienen de una forma determinante en nuestra vida cotidiana y juegan un papel preponderante en el desarrollo de las sociedades. Sirven para hacer las baterías de los celulares, autos, bicicletas, ladrillos, cemento…se emplean para hacer casi cualquier elemento que usamos diariamente. La minería no es sólo oro, es también hierro, aluminio, acero, cobre, uranio y metales.

En este sentido, la utilización de minerales según las industrias es la siguiente: Industria automotriz: Aluminio, Hierro, Cobre, Zinc, Platino. Construcción: Hierro, Caliza, Arenas, Sílice. Industria electrónica: Aluminio, Hierro, Cobre, Níquel. Desarrollo de infraestructura: Aluminio, Hierro, Cobre, Alquitrán. Industria papelera: Caliza, Arcilla. Industria energética: Carbón, Uranio.

Es posible que si no existieran las materias primas minerales no habría obras civiles, medios de transporte como los ferrocarriles, los barcos, los aviones y tampoco se contaría con un servicio en comunicaciones. Si pensáramos con cuántas cosas que están hechas con minerales interactuamos, la respuesta sería “muchas”. La taza en donde tomamos café, el microondas con el que se lo calienta, el auto o el colectivo que nos lleva a nuestro trabajo, la computadora…la lista es interminable.

Abrazados y de pie en defensa de las montañas

Famatina es una localidad ubicada al norte de La Rioja y donde la minera canadiense Osisko Mining tenía pensado operar en el Cerro Nevado, a 4 km del casco urbano. Desde el 2 de enero un grupo de lugareños decidieron proteger sus cerros y de una manera pacífica empezaron a protestar contra las actividades de la compañía. La frase que tuvieron desde su génesis fue: “Famatina no se toca”. La exposición que tuvieron ganó tanto terreno que a esa organización de apenas 1.000 asambleístas se le sumaron organizaciones no gubernamentales, habitantes de otras ciudades, intelectuales, artistas y políticos. Todos se unieron a la lucha y levantaron la bandera de “No a la Minería”.

El problema, explican los asambleístas, es que la extracción de oro necesita de cianuro. Según Carolina Suffich, integrante de los Vecinos Autoconvocados de Famatina, “son toneladas de cianuro y millones de litros de agua, dinamitan nuestros cerros y estando a 20 km del proyecto vamos a sufrir las consecuencias: contaminación, sequía y todas las enfermedades por tener materiales pesados suspendidos en el aire por las explotaciones”.

Su lucha incansable se prolongó durante todo este tiempo y por ahora parece que a la puja la ganó el pueblo de Famatina, ya que la minera canadiense aseguró que respetará la voluntad de los ciudadanos. Sin embargo, en el gobierno nacional expresaron su apoyo a la megaminería. La presidenta Cristina Kirchner dijo que en materia de explotaciones mineras hay que “exigir calidad ambiental” a las empresas. Así también, el secretario de Medio Ambiente, Juan José Mussi, expresó “La minería no es un demonio” y consideró que “la ciudadanía no debe decir que no” a la exploración. “Si la Provincia, si los ambientalistas, si los vecinos comprueban que la metodología que se utiliza para la minería a cielo abierto es la misma que los inversores utilizan en sus países de origen, no hay ningún problema. Lo que hay que cuidar es que los argentinos no seamos los chanchitos de la India”, concluyó el funcionario.

El debate

Uno de los debates acerca de la actividad minera debería ser si el Estado argentino está en condiciones de poder llevar a cabo proyectos de una manera segura y confiable, en la que se puedan menguar los riesgos.

El desafío político que simboliza la prevención de la contaminación es lograr mantener que las empresas sean suficientemente dinámicas para reducir los efectos nocivos desde el comienzo y, al mismo tiempo, lograr la mayor riqueza económica para que sean sustentables para las compañías y para la localidad en que se desarrollan. Se trata sobretodo de favorecer el progreso de la comunidad.

Como toda actividad desarrollada por el género humano, no hay dudas de que la minería afecta y modifica al medio ambiente. Sin embargo, bajo ciertas condiciones regulatorias y normas, esta situación puede modificarse.

Se trata de mostrar el trasfondo en ambos sentidos. Porque la minería está en cualquier lugar donde posemos nuestra mirada. Es necesario que entre todos desarrollemos una conciencia ecológica y empecemos a ser más responsables con el medio ambiente. Los pequeños esfuerzos producen grandes cambios.

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+Info

Enterate un poco más acerca de qué se trata la megaminería

Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA)

Famatina

Osisko Mining