Ya pasó lo peor de la crisis financiera y las empresas empiezan a recuperarse, a tomar gente y vuelven a invertir. Sin embargo, la Cooperación Internacional y la ayuda social tardan en reestablecerse. ¿Será 2010 un año problemático para las ONG y fundaciones? ¿En qué temas están trabajando las organizaciones de la sociedad civil en América Latina? ¿Cómo financiarse a pesar de la crisis?

Sólo en el Gran Buenos Aires hay más de 4 millones de personas que viven en situación de pobreza, y del total, 1.2 millones son indigentes. En el resto del país la situación no difiere demasiado. En el segundo semestre de 2008 el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) señalaba que en el Sur del país el 7.8% de las personas se encontraba debajo de la línea de pobreza. El número asciende a 21% en el noroeste y al 28.7% en el noreste, siendo la región más afectada. Si bien existen algunas diferencias entre los datos registrados por el INDEC y por consultoras privadas, desde el organismo nacional señalaron que alrededor de 550 mil personas buscaron trabajo en el primer trimestre de 2009 y no lo encontraron. Las encuestadoras privadas dicen que ese número ascendió a 750 mil. Las estadísticas demuestran que la crisis financiera mundial de 2009 afectó a las economías a nivel global, y que la Argentina no escapó a sus consecuencias.

La crisis

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) son ocho metas que se intentan alcanzar para 2015. Se trata de una iniciativa de carácter global que surgió en el año 2000 para equilibrar la desigualdad entre los países del mundo. 189 naciones firmaron la Declaración del Milenio en las Naciones Unidas y se comprometieron a conceder el 0.7% de su Producto Bruto Interno (PBI) para la solución de los problemas que perjudican a los países en vías de desarrollo. Sin embargo, con la crisis financiera mundial se vio afectado el incremento de ayuda proveniente de la Cooperación Internacional.

“En América Latina, la asistencia se está comenzando a concentrar en los países considerados prioritarios. Si bien en los noventa la Argentina era uno de los que más recibía fondos del exterior, en la actualidad y dentro de la región Latinoamericana, se encuentra en una posición desfavorable en relación a los recursos provenientes de la Cooperación Internacional”, sostiene Guillermo Correa, coordinador ejecutivo de la Red Argentina para la Cooperación Internacional (RACI). Y explica que los efectos de la crisis financiera comenzarán a impactar de diversas maneras en la Cooperación Internacional.

En el caso de los gobiernos que realizan ayuda oficial, las consecuencias se sentirán a partir de este año ya que las partidas presupuestarias de 2009 fueron aprobadas en su mayoría antes de que se desate la crisis. Las fundaciones internacionales también dispondrán de menor capital para realizar filantropía a nivel global. La filantropía local –fundaciones y empresas- se verá afectada por el retraimiento general del año pasado de las economías de los países más desarrollados y de los países en donde tienen filiales. Los fondos de origen privado, como fundaciones internacionales y empresas que por medio de sus departamentos de Responsabilidad Social Empresaria (RSE) realizan acciones de apoyo para el Desarrollo, también disminuirán.

Un informe realizado por la RACI refleja que la mayoría de los países tienen dificultades para destinar el 0,7% de su PBI a la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) y que se necesita de un gran esfuerzo para que los objetivos lleguen a concretarse en los plazos establecidos. En este sentido, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) anunció en la Cumbre del G-20 en Londres que el PBI de Estados Unidos declinará un 4% en 2009; el de la eurozona un 4,1%, y el de Japón, un 6,6%. Hasta el momento el único país que se acerca a esa cifra es España con el 0,5%.

Un caso argentino

Promover el trabajo decente. A diferencia de otros países, la Argentina incorporó un objetivo más a los ya ocho puntos establecidos en Naciones Unidas. Además de trabajar para erradicar la pobreza extrema y el hambre; y alcanzar la educación básica fundamental, una de las prioridades a resolver para fomentar el desarrollo del país se relaciona con mejorar la situación laboral de las personas. Algunas de las metas propuestas en esta área fueron reducir para 2015 el desempleo a una tasa inferior al 10%; disminuir la tasa de empleo no registrado a menos del 30%, y erradicar el trabajo infantil. Se espera que para 2015 disminuya a menos del 30% el porcentaje de trabajadores que percibe un salario menor a la canasta básica total; en 2003 este porcentaje era del 66,3%.

En relación a los dos objetivos principales –reducción de la pobreza y el hambre; y alcanzar la educación básica fundamental-, datos del Informe País 2007 reflejan que muchos de los ingresos se encuentran por debajo de la línea de indigencia, que el porcentaje poblacional -que también está por debajo de esa línea- está actualmente en declive y que la variación de la tasa de la matriculación para la educación primaria disminuyó de un 1,4 en 2001 a un 0,4 en 2005.

La crisis financiera mundial llevará a que en 2010 muchas otras necesidades en la Argentina no queden cubiertas. Sobre la base de 32 instituciones extranjeras que cooperan con el país, la RACI relevó que hoy el 56% apoya causas medioambientales, el 53% trabaja temas de desarrollo económico, el 53% financia becas y/o fellowships, el 50% aborda aspectos del fortalecimiento democrático y el 41% derechos humanos. A su vez, el estudio reflejó que 22 instituciones dedicadas a la filantropía local se encargan de financiar especialmente temas relacionados con la educación, la cultura y la salud. Pero a partir del presupuesto del nuevo año fiscal, muchas representaciones y organismos que brindan asistencia en el país advirtieron que las prioridades geográficas y temáticas podrán cambiar, y que habrá un corrimiento de la ayuda internacional.

Cooperar para cooperar

“Dada la alarmante situación que hoy vive la Argentina, desde Fundación AVINA no se descarta la posibilidad de enfrentar un escenario de crisis generalizado como el de 2001”, comentó Carlos March, representante de Fundación AVINA en la Argentina durante uno de los encuentros que organiza la RACI desde 2008 con agentes de la Cooperación Internacional que trabajan en la Argentina. A través de las reuniones, la idea es intercambiar buenas prácticas y crear una estrategia colectiva para optimizar los esfuerzos y recursos de los agentes de cooperación.

Durante los últimos encuentros, se enfatizó en la crisis financiera internacional y en cómo afectará a las políticas de cooperación internacional, especialmente en el país. Muchos de los donantes afirmaron que -de alguna u otra manera- la crisis impactará en el flujo de cooperación destinado a la Argentina, especialmente este año. En ese sentido, desde la Embajada Británica se destacó que la Argentina no será prioritaria en 2010 en términos de cooperación, mientras que desde la Embajada de Nueva Zelandia se hizo referencia a que el efecto de la crisis se va a ver plasmado en “una mayor atomización de los proyectos que se financien”. Otros ejemplos en relación a la reducción de ayuda fueron la Embajada de Francia y la Embajada de Italia, que previeron también una reducción en los flujos destinados a la Argentina.

Frente a este panorama, muchos de los donantes coincidieron en la necesidad de crear sinergias e intercambiar buenas prácticas para optimizar la ayuda proveniente de extrafronteras. Identificar en qué medida la Argentina puede ser atractiva para la Asistencia Internacional fue uno de los caminos que señalaron algunos de los donantes para que la Cooperación Internacional participe de forma más activa en el país. Una primera pregunta para poder encontrar muchas más respuestas.

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