La magia como disciplina puede ser un simple entretenimiento para animar cumpleaños o puede ser tomado como un arte escénico en sí mismo. En este número de Opinión Sur Jovenentrevistamos al mago Jansenson, quien niega la definición de mago y dice ser “un artista que hace magia”. “A mí muchos me vienen a ver por las historias, por la música, por la poesía y, además, por la magia”, asegura. ¿Cómo es la vida de un mago cuando se baja del escenario? ¿Por qué pocos reconocen a esta disciplina como un arte?¿Cómo compatibiliza su perfil mediático con su costado artístico?

El lugar parece más bien un consultorio médico. Pasillos blancos, guardas doradas, alfombras bordó, barandas para que los viejitos bajen las esclares… Una desilusión.

Lo había visto en la tele. Algo en sus trucos me daba la sensación de que no eran trucos sino magia… magia de verdad. La voz, la mirada, la música que aparecía en el momento y lugar justo… magia.

Lo veía y parecía transmitir algo más; me daba la sensación de que Jansenson hacía de su magia un arte y tal vez por esto sus trucos no son trucos.

Me hacen esperar en el pasillo; me sentía un enfermo terminal, ansioso por el veredicto médico. Una desilusión. Podés pasar, me dicen. Me levanto y cruzo la puerta hasta su oficina. Y ahí sí, comienza el show…

Jansenson no estaba. Me siento a esperarlo. Su oficina es muy distinta a todo el lugar; parece el lugar de trabajo de un mago y no un sanatorio privado. Paredes marrones y beige, luz muy tenue pero cálida, dos sillones cómodos, una mesita ratona con individuales sushi, una estatuita buda… Antes de que él llegue viene una secretaria y trae una barrita de cereal y un tazón. “Té de hierbas”, me dice ante mi mirada inquisidora. La oficina es grande, hay una mesa de reuniones, una notebook y mucho espacio para caminar. No hay fotos personales. Jansenson entra y comienza la entrevista.

-¿Qué te diferencia de los magos que animan fiestas infantiles u otros que se ven en televisión?
-Los magos consideran que la magia es la protagonista principal de sus presentaciones y que el asombro es el sentimiento que debe prevalecer por sobre todas las cosas; y piensan que la manipulación o las técnicas mágicas son muy importantes para definir la calidad del mago. Yo creo todo lo contrario. Los trucos son una herramienta más de expresión que tiene el artista y nunca pueden ser protagonistas del espectáculo: la protagonista es la magia, luego los espectadores -con su emoción y sentimientos- y luego soy yo, que soy el encargado de transmitirles el mensaje. Por último están mis herramientas, los trucos, la música, la puesta en escena, las historias, la voz, el vestuario, el humor.

-Hablás de mensaje, ¿cuál sería tu mensaje?
-Que vivimos en un mundo donde la magia – en tanto experiencia de transformación-puede salvar un montón de problemas… Cualquier persona puede tomar la magia como forma de vida, mirar lo que le pasa a través de su cristal y ver las cosas de una forma diferente. No es negar la realidad; no es vivir en un mundo irreal. Es transformarlo y mirarlo con un filtro distinto.

La inspiración de un artista tiene fuentes diversas. A veces es difícil precisar de dónde sale una idea. René Lavand, Tommy Wonder y el David Copperfield joven fueron algunos magos que lo inspiraron. Estudió diseño gráfico y publicidad, y fue incorporando cosas de esas disciplinas para sus espectáculos. También menciona algunos libros: “Esperando el Amor”, de Iyanla Vanzant; “El Milagro más Grande del Mundo», de Og Mandino, autobiografías como las del pianista Daniel Baremboin o Gandhi o algunos libros de marketing… en la variedad está el gusto. “La lectura y la literatura son las cosas que más me apasionan”, dice. Sus búsquedas se ven en sus espectáculos: música clásica, étnica, cuadros de Dali y Goya, danza, historias de mitología griega, citas a escritores… Jansenson busca difundir en sus shows otros artes.

-Veo que te gusta el marketing y tu figura no es ajena al mercado. De hecho, por ejemplo, aparecés mucho en los medios. ¿Nunca te pasó que el marketing y la necesidad de vender te consuman la creatividad?
-El marketing no te consume; lo que les pasa a algunos artistas es que permiten que la vorágine de ganar más dinero les detenga el proceso creativo, que es un proceso de encuentro consigo mismo. Por eso trato de llevar una vida que en algún aspecto es la de un monje, con mucha disciplina. Trato de llevar una vida llena de “ritual”, que es una palabra que me parece mágica porque tiene que ver con la magia ceremonial, histórica y tradicional; la verdadera, la que se estudia, la que comenzó hace siglos, que es la parte del ritual… con poner ciertos ingredientes de una manera determinada, en una cantidad exacta, dentro de una cacerola, con una cantidad de tiempo exacto, que no puede ser menos. Entonces, en mis espectáculos también lo hago:cuando yo tengo una moneda en la mano, tengo que ocuparme del ritual: de decir las palabras exactas, de tocar con la varita de la manera exacta, para que después sienta ese cosquilleo por el cual esté sintiendo que la moneda se está desmaterializando. El cosquilleo tiene que acabar; una vez que acaba, ya puedo abrir la mano para que el público disfrute.

-O sea que vos tratas de manejar tu vida como arriba del escenario…
– Lo que digo es que ningún artista verdadero puede tener éxito si no transporta su vida al escenario y si no transporta el escenario a su vida.

Jansenson habla de rituales, aunque reconoce que cada día es distinto en función de las obligaciones que le surjan. Sin embargo, trata de tener un día tipo. ¿Cómo vive un mago cuando se baja del escenario? ¿Cómo es la rutina diaria de alguien que hace magia? “No sé cómo es la vida de un mago, yo te puedo contar cómo es la mía”, dice y se ríe.

Arranca a las 7 de la mañana. Medita durante una hora, se baña, desayuna y lee una hora. Después de eso dedica una hora completa a ver material en video o ensayar algo en lo que esté trabajando, almuerza y a la tarde empiezan las reuniones: contrataciones, ensayos y clases…

-¿O sea que la mañana la tomás para vos y la tarde es para gestionar?
-Trato de encontrarme conmigo mismo a la mañana. Después el resto del día lo tengo para hacer cosas.

-¿Pero el tiempo de la mañana lo tomás como tiempo laboral? Porque seguramente leer te inspira para tus shows.
-Sí, se me ocurren cosas nuevas todo el tiempo y siempre tengo un papel para escribir. Si ahora tengo una idea, suspendo la entrevista, voy y la anoto. Las 24 horas son para mi jornada laboral, porque el trabajo es mi vida, y mi arte… me he dedicado por completo a esto, casi no tengo salidas. Pero es más que un trabajo. Por ejemplo, voy al gimnasio porque quiero mantener mi cuerpo. Todo lo que hago cobra sentido porque yo me subo al escenario.

Se define como un artista que hace magia, que quiere transmitir un mensaje y dice que los trucos son su herramienta. Pero a diferencia de otros, mantiene un alto perfil y no reniega de los medios: participó en programas como Showmatch (conducido por Marcelo Tinelli), de la producción de Ilusiones (una novela de Pol-Ka), ciclos de archivos, y hace unos meses entró en la casa de Gran Hermano a hacer un show privado.

Claro que estar en los medios puede ser un arma de doble filo: son ámbitos que ayudan a crecer mientras les servís (léase, que el producto dé rating) y luego te castigan si el público no acompaña.

“Hay que tener los pies bien puestos en el camino para no perder el apoyo cuando te tironean de los costados. Yo sé donde quiero ir, y sé que los medios de comunicación me sirven para dar los pasos que quiero dar”, dice Jansenson. Por ejemplo, cuando entró a la casa de Gran Hermano tuvo 25 mil visitas ensu sitio web y 5000 emails. “Pero nunca fue para mí la televisión el lugar donde yo quiero estar; nunca fue mi sueño estar en la tele”, aclara.

-Empezamos la charla hablando de que en general se percibe al mago como un tipo que anima cumpleaños. ¿Por qué no se instala como arte?

-¿Por qué alguien querría correr una carrera de F1 con un Fiat 600? Los dos tienen cuatro ruedas, los dos tienen caja, los dos tienen luces. Sin embargo uno es para correr carreras y el otro no. El mago y el artista, en general, no son una misma persona. La mayoría de los magos que conozco no son artistas, son simplemente magos. Hacen el truco y no recorren otra vía. Se quedan en el asombro y se quejan porque la gente no los considera. A mí muchos me vienen a ver por las historias, por la música, por la poesía y, además, por la magia. Entonces, lo mío no es un espectáculo de magia sino un espectáculo con magia.

-¿Y cómo se transmite esa idea de que la magia también puede ser un arte?
– Muchos que enseñan magia les dicen a los alumnos que dentro de tres meses van a estar en una presentación. Para mí no es así. Mis alumnos en cinco meses aprenden a hacer tres o cuatro trucos. Los alumnos escuchan desde el primer día lo que significa «estar», lo que significa «ser», lo que significa «dar»… El objetivo entonces es que cuando se sienten en una mesa pueden apoyar el vaso de esta manera y que sea mágica.

-¿Cuánto tarda para vos en formarse un mago?
-Toda la vida.

+Info

Sitio Oficial del mago Jansenson. Muy lindo.

Un sitio con videos de magia de todo tipo. Muy lindo (No está Jansenson).

Video promocional de Jansenson