En la Argentina son River-Boca; en Uruguay, Peñarol-Nacional; en Chile, Colo Colo- Universidad; en Paraguay, Olimpia-Cerro Porteño; en Perú, Alianza Lima-Universitario…

Cada país tiene su súperclásico en el fútbol: un evento nacional que genera pasiones y odios, triunfos y derrotas, posiciones irreconciliables… No importa cuál sea verdaderamente el mejor: lo importante es que yo amo a uno y ése será para mí el mejor sin importar los motivos.

Con las ideas, a veces pasa lo mismo. Y no está del todo mal que así sea: después de todo, si uno se involucra con una causa, también es bueno que lo hagamos con pasión y llevándola hasta el final.

Sin embargo, a diferencia del deporte, nuestros pensamientos en otros campos pueden generar repercusiones positivas o negativas hacia la sociedad. Y los fundamentalismos en temas políticos, económicos o sociales pueden generar grandes catástrofes. Por eso, es importante analizar nuestras ideas, medirlas y racionalizarlas de modo de poder defenderlas ante cualquiera.

A diferencia de lo que sucede en el deporte, es importante que nuestras ideas no sólo pasen por el corazón, sino también por la razón. Y a la vez, a diferencia del fútbol, que seamos capaces de discutir sin agredir al otro, sin usar chicanas y tratando de encontrar la mejor solución a los problemas que discutimos.

En Opinión Sur Joven seguimos buscando ese camino que a veces nos es tan esquivo a los países latinoamericanos, que en general nos manejamos en todos los terrenos como en el fútbol.

En Opinión Sur Joven queremos discutir ideas, permitiendo que éstas también sean pasionales, y sin perder la razón; discutir ideas de modo que éstas sean flexibles, sin resignar nuestros sueños.

¿Encontraremos el camino? Creemos que América Latina -lugar donde siempre vemos a los otros como enemigos- necesita ese cambio cultural. Esperamos poder seguir aportando nuestro granito de arena.