4710, año nuevo chino. En su calendario rige el “dragón negro de agua”, que indica “cambios, sensibilidad y prudencia”. Una colaboradora que vive en Taipei explica cómo son las celebraciones y las características del signo astrológico.

En 2012 se inició para los chinos el año 4710. En su calendario, el gran protagonista es el dragón, que corona las celebraciones y llega para quedarse en el imaginario de la gente durante los próximos doce meses.

El año nuevo chino cae en el día de la luna nueva, que es el más cercano al equidistante entre el solsticio de invierno (冬至, entre el 21 y el 23 de diciembre) y el equinoccio de primavera (春分, entre el 20 y 21 de marzo). Se lo conoce como “La fiesta de Primavera” y, por lo general, los festejos duran dos semanas en China y en otros países cercanos que también usan el calendario lunisolar. Así, se abren con procesiones y fuegos artificiales, y se cierran con el tradicional festival de las lámparas.

La tradición

En oriente, la venida del año nuevo chino implica que muchas personas decidan volver a sus lugares de origen para festejar con su familia. Por eso las grandes ciudades pierden un buen porcentaje de sus habitantes en esas dos semanas en las que se llevan a cabo las celebraciones, que comienzan con la limpieza total de la casa para depurarla de malos augurios y de residuos energéticos del año anterior. También, el último día del año, se suele hacer una cena familiar y, a las doce de la noche, se sale a la calle a festejar con fuegos artificiales el comienzo de uno nuevo.

Los días restantes tienen lugar distintas festividades como las ceremonias budistas o de otras religiones, que pasan por las calles en carrozas llenas de flores, vistiendo enormes disfraces que hacen referencia a varios de sus dioses y usualmente descollan por el sonido de sus timbales, sus instrumentos de viento y sus tambores. Luego también están las típicas danzas del Dragón (ahora más que nunca con un significado completo) y otro tipo de coreografías relacionadas con la venida del año nuevo. En Singapur ocurrió algo muy singular este año, ya quealejándose un poquito de lo tradicional se optó por usar música electrónica en uno de los festejos.

El festival de las lámparas

Una de las cosas que más llama la atención en el año nuevo chino es el festival de las lámparas. Con el fin de los festejos viene el momento de colgar lámparas en las casas y en las calles que preparan el escenario para los desfiles, las danzas del dragón y los fuegos artificiales de cierre. Las hay pequeñas y gigantes, hechas de seda, papel y hasta de vidrio. Las formas son múltiples. Abundan las típicas lámparas chinas esféricas de color rojo, pero también hay otras con muchos otros tonos y formas, y algunas responden a distintos animales del zodíaco. En variados lugares son protagonistas de un verdadero festival, como por ejemplo, en la zona de Ping Xi (平傒), en las afueras de Taipei. Allí los festejos se conocen como “El Festival de las Lámparas del Cielo” y reúnen cada año a millones de turistas en un espacio montañoso que apenas puede albergar a la enorme cantidad de personas que lo visitan. Según la leyenda, durante el periodo de los tres reinos combatientes, Kong Ming (181-234), uno de los cancilleres más famosos de la época, lanzó al aire varias linternas que contenían mensajes falsos para despistar a sus enemigos. Por eso también se conoce a las lámparas como “Las lámparas de Kong Ming”.

Ping Xi es un escenario perfecto para este tipo de festividad. Río arriba (el río es Keelung), con numerosas cascadas, pendientes y montañas boscosas, el lanzamiento de las linternas parece sólo un agregado a todo el itinerario. Si bien es un lugar muy chico, con casas viejas y calles angostas llenas de puestos de comida, es tan verde y natural que se hace muy ameno el paseo.

Los últimos cuatro días de las festividades del año nuevo, toda una caravana de personas se desplaza hacia Ping Xi para ver el Festival de las Lámparas. Este año, el flamante presidente de Taiwán (que acaba de ganar las elecciones el pasado 14 de enero) se subió al escenario y dio un discurso. Luego fue conducido hacia una gran lámpara donde escribió sus deseos (todos relacionados con el futuro del país, claro) y luego se soltaron todas juntas con una música suave de fondo generando un gran espectáculo.

Predicciones y extravagancia

El dragón está conectado con la riqueza y el poder. Se lo solía asociar a los emperadores asiáticos, con mucha vitalidad y extravagancia. Es el guardián de los tesoros e irradia sabiduría. Tal es así que durante las celebraciones últimas de año nuevo, en Taiwán, muchas personas se agolparon en las puertas de los bancos, donde se repartían monedas oficiales de plata y dos monedas de bronce (valuadas en 3,40 dólares la de plata y en 1,70 y 0,67 centavos de dólar las de bronce). En una de las caras de la moneda de plata hay una figura de un dragón y en el reverso la imagen del Emplazamiento de Armas de Ershawan, fortificación que solía proteger al puerto de Keelung. Un hombre que nació en el año del dragón comentó que tuvo que esperar horas y horas hasta que le dieran las monedas, pero aseguró que “valió la pena”.

El calendario chino se rige a partir de la sucesión de los 12 animales del zodíaco. Este año le toca al “dragón negro de agua”, un signo astrológico que indica cambio, pero con una cuota de calma, sensibilidad y prudencia. Se le llama dragón pero en realidad su apariencia obedece a un conglomerado de características de todo el reino animal: cuernos de ciervo, boca de buey, nariz de perro, melena de león, cola de serpiente, escamas de pez y garras de águila. Se lo representa colorido y juguetón, pero no enteramente terrenal, ya que luego de las danzas de año nuevo es capaz de ascender a los cielos.

Pero no todo parece tan fantástico y extraordinario para algunos. Varios Maestros de Feng Shui alertaron que el año del Dragón va a traer desastres naturales y problemas de todo tipo, algo que parece raro ya que es en Medio Oriente donde se lo ve como una figura maligna, capaz de traer desgracias y generar la ruina. Sin embargo, expertos en geomancia y astrólogos de Hong Kong advirtieron que las economías mundiales colapsarán, Europa tendrá problemas para levantarse de la crisis y en la segunda mitad del año China se verá expuesta por casos de corrupción. Con lo que respecta a Asia y Oceanía, afirman que habrá problemas ambientales y que la fuerza del dragón generará varios terremotos.

A pesar de los malos augurios, muchas personas creen que es bueno tener un hijo bajo este signo, por lo que se espera un baby boom en Asia. Quizá ésta sea la perlita para el nuevo año.

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