Es la parte más importante y menos leída de un diario. El editorial (se dice así y no “la editorial”, que es otra cosa) es la síntesis perfecta del pensamiento de un medio de comunicación. Y sin embargo, es la sección menos leída: a nadie le importa qué piensa el diario sobre los temas de actualidad, porque en definitiva el lector quiere noticias y no una opinión no firmada y escrita en general en un lenguaje árido. Los editorialistas en general intentan reflejar la opinión de los dueños y directores del medio, pero sin poner en sus escritos la pasión necesaria para reflejar esa opinión adecuadamente. Y sin pasión es casi imposible transmitir una buena idea.

Un problema de los editoriales es que en general aparece la necesidad de decir algo inteligente, en apenas unos renglones y sin nada de información. Entonces aparece la paradoja del periodista: supuestamente la misión de los reporteros es contar noticias, investigar y a partir de los descubrimientos exponer sus propias conclusiones. El editorial es una sección tonta porque no hace nada de eso, sino que se limita a dar una opinión sobre la nada… y no siempre hay algo para decir.

Te contamos todo esto, en medio de un debate interno sobre qué debería ser el editorial de esta publicación que ahora estás leyendo. Porque no siempre se puede decir algo sobre nada, y porque no hay mejor política editorial que leer los artículos que la publicación contiene. “Pero, Opinión Sur Joven tiene artículos muy distintos y con posiciones distintas…”, decía una persona a la que le comentábamos esta idea. Y tal vez de eso se trate: un espacio con ideas claras, pero que a la vez valora y promueve la libertad de expresión a ultranza. Probablemente no haya idea más potente que ésa.