Argentina tiene hoy un 7,3% de desocupación. Es raro -y muy bueno- en un país que durante más de 10 años había tenido un promedio del 15%. Sin embargo las cifras pueden ser engañosas: por un lado cuentan como “ocupados” a quienes reciben planes sociales de ¡150 pesos! (Son menos de 50 dólares por mes); sin esto se eleva al 8% aproximadamente. Y por otro lado se incluye solamente como “desocupados” a todos aquellos que están “buscando activamente trabajo”. Es decir, si alguien se cansó de buscar y no conseguir no es tomado por la muestra. No obstante esto era así incluso cuando la desocupación daba un 20%.

En los últimos tiempos se empezó a hablar de que Argentina tiene “pleno empleo”. ¿Qué significa esto? Según las teorías tradicionales debería implicar que la demanda de trabajo es igual que la oferta o que sólo existe un desempleo coyuntural de aquellos que momentáneamente están buscando otra cosa. 7,3% no parece ser pleno empleo. Sin embargo los economistas insisten y aseguran que el problema es que cada vez hay más empresas que están buscando personal, pero no consiguen llenar esos puestos. Es decir, que el 7,3% no consigue trabajo por falta de capacitación o méritos personales y no porque no haya ofertas disponibles.

Entre los jóvenes el problema es aún mayor. No sólo la media histórica de desocupación joven es más alta que la de los adultos (hoy se calcula en un 20%), sino que según estadísticas del Ministerio de Trabajo existen en la Argentina 400.000 jóvenes de entre 18 y 24 años que no estudian ni trabajan, ni tampoco buscan empleo; es decir, siquiera entran en el índice de desocupación. Es decir, que hoy se necesita mano de obra y no está disponible por errores políticos -especialmente educativos- cometidos en épocas en que se cerraban escuelas técnicas porque la Argentina sólo sería un país de servicios.

En los últimos días el Gobierno lanzó un plan llamado «Jóvenes con más y mejor trabajo». Apunta a 600.000 jóvenes que buscan y no consiguen, y a aquellos que ni siquiera buscan. “Nos proponemos ir a buscar a los jóvenes. Para que se sumen a esta iniciativa y puedan incorporarse a un buen trabajo. Esta es una forma innovadora de abordar un problema urgente. Estamos convencidos de que con esta política estamos aportando a la construcción de un futuro diferente. Un futuro mejor”, dijo el ministro del área Carlos Tomada. “Queremos que conozcan los beneficios del trabajo, que no queden expuestos en la calle a los inescrupulosos que sólo tienen para ofrecerles un cocktail de delito, explotación y hasta muerte”. (Ver más en este link).

El plan parece muy interesante y ambicioso. Se trabajará con los municipios y organizaciones de la sociedad civil para acercar a los jóvenes al trabajo. El Estado tomará una posición activa en el tema. [Acá se puede bajar la presentación del proyecto- >http://www.trabajo.gov.ar/prensa/historicos/2008/01/jovenes-enero2008.ppt]. El problema es que por ahora en el sitio web del Ministerio es difícil encontrar información sobre cómo acceder al plan. Habrá que ver dentro de unos meses si este programa -al que todos definieron como política de Estado- obtiene los resultados que todos esperamos que tengan. El futuro del país depende en parte de ello.