El mundo avanza, la tecnología también, y los partidos políticos adaptan sus estrategias electorales a las nuevas tecnologías. ¿Cómo se puede hacer campaña a través de la web? A dos meses de las elecciones en la Argentina te contamos las estrategias de los candidatos para instalarse en Internet. Y distintos especialistas opinan del tema.

El mundo se ha tecnificado vertiginosamente y la política también sufre transformaciones: hay que adaptarla a la era de la información que emerge con fuerza. El mundo se convirtió en una aldea global, hiperconectada y crecientemente fragmentada en lo político. Las nuevas tecnologías de la información llegaron para quedarse, y en algunos casos, para transformar con su avance las prácticas políticas tradicionales.

Política virtual

En la actualidad, los jóvenes encuentran poco atractiva la participación política territorial o el consumo de los medios masivos en formatos tradicionales. Según un estudio realizado por la consultora D’alessio Irol en jóvenes latinoamericanos de entre 16 y 27 años, Internet y los celulares sobresalieron como los canales más elegidos a la hora de comunicarse. El trabajo, denominado “Interacción entre medios, Internet y jóvenes en Latinoamérica] afirma que a pesar de esto hay un retorno a los medios tradicionales, pero a través de otros formatos como diarios y radios digitales. El dato no es menor, porque obliga a la prensa de las organizaciones políticas a buscar estrategias de aproximación que incorporen a las nuevas tecnologías de la información, para difundir sus ideas entre los ciudadanos jóvenes.

Pero no todo se reduce a sustituir un formato por otro: en Internet, al contrario de los partidos políticos y los medios tradicionales, los jóvenes pueden ser no sólo consumidores sino también productores de contenidos ideológicos, dando lugar a nuevas formas de comunicación y participación. Esto lleva, por ejemplo, a que un grupo de jóvenes construyan un sitio web que les permita generar donaciones para los damnificados por las inundaciones en Argentina; que otro joven cree un portal sobre la defensa del medioambiente que conecta a usuarios de su edad de toda Latinoamérica; o que miles participen por correo electrónico en la búsqueda de una adolescente desaparecida.

En relación a esto Damián Profeta, coordinador para América Latina de Taking IT Global -una ONG internacional que promueve el uso de Internet para la participación juvenil- opina: “El público internauta que utiliza los recursos de la red se encuentra reducido a una mínima expresión, aunque esto no deslegitima la herramienta. Pensemos en los videos con mensajes de un político. Es un canal que no está mediado, y a diferencia de la información que pasa por los medios de comunicación, el mensaje llega a la persona sin cortes ni interpretaciones previas”.

Internet sirve también para la difusión de candidatos que no son tan conocidos, como la dirigente de la Coalición Cívica, Patricia Bullrich, que notifica de las últimas novedades de su espacio a los usuarios suscriptos.

En tiempos donde la transparencia es un bien preciado por la ciudadanía también sirve para rendir cuentas o como herramienta de control. “El político queda expuesto a las demandas de los ciudadanos, a lo que dice o deja de decir en relación a un tema planteado por el público”, explica Damián Profeta, que ejemplifica con el caso del blog del Jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman. “En plena campaña electoral escribía y recibía diariamente las opiniones. Hizo un buen uso de esta tecnología, ya que generó una sensación de cercanía”.

Hugo Passarello Luna, codirector del portal Elecciones Argentinascree que “en Internet la gente se vuelve más agresiva porque está cobijada por el anonimato. Ahí puede indignarse y compartir su enojo con otros internautas, o increpar al candidato casi sin mediaciones”. Claro que no todos los sitios permiten comentarios, por ejemplo el del ex ministro de Economía argentino, Domingo Cavallo, que no tiene espacios de intercambio.

En América Latina el acceso al territorio virtual y democrático tiene sus restricciones. A las barreras estructurales como el analfabetismo y la pobreza hay que sumarle la idiomática: Internet tiene un buen porcentaje de sus contenidos en inglés. La brecha digital se acentúa en zonas geográficas, predominantemente rurales, donde la infraestructura no acompaña la expansión de este canal de comunicación. E incluso en las zonas urbanas donde la prestación del servicio es notablemente mejor, existen sectores que tienen un contacto casi nulo con las nuevas tecnologías. En este sentido, en la red de redes se reproduce un aspecto negativo de la política tradicional: la hace quien puede y no quien quiere. Esta situación provoca una suerte de privatización del espacio público virtual donde se desarrollan nuevas formas de participación política.

“La expansión tecnológica en Argentina va bien pero de la mano del mercado, que se ha convertido en un actor protagónico a la hora de desarrollar conectividad”, opina Profeta, quien sin embargo, se muestra optimista: “También se generan nuevas oportunidades para acercar la política a los jóvenes”. ¿Algunos ejemplos? La publicidad contextual en videogames como el Counter Strike o crear juegos de estrategia sobre temas como la gestión de residuos en una ciudad. En síntesis, Internet se convierte en un nuevo espacio, virtual, para el ejercicio de la ciudadanía y la participación política.

De Second Life al mundo

En un año con elecciones en todos los niveles estatales, muchos referentes de la política argentina incorporaron nuevas tecnologías como canales interactivos para seducir al electorado. La pérdida de territorialidad de la política se hace más real cuando vemos el emergente de nuevas prácticas: las campañas políticas on line.

Demián Abramowicz, es director de Dimnet, una consultora de servicios informáticos que trabajó en varias campañas políticas on line. Consultado por Opinión Sur Joven menciona el estado actual de este aspecto de la política virtual: “Estados Unidos tiene la vanguardia cuando hablamos de ganar votos a través de Internet, allá hay una movida muy fuerte entre las consultoras, los partidos y los candidatos”. Entre los ejemplos que menciona está el de Hillary Clinton, que lanzó la campaña a través de su portal y no con un acto multitudinario o el de las internas del partido demócrata, donde la CNN posteaba videos en You Tube con preguntas que le hacía la gente a los candidatos. “Después los convocaban a un debate televisivo, donde pasaban los videos al aire para que fueran contestados” cuenta el joven consultor.

Second Life, es un juego que permite vivir on line una vida paralela. Allí también hay campañas y elecciones. Jorge Telerman ganó la elección en el mundo virtual: en el real fue relegado al tercer puesto. Francisco De Narváez, colgó allí carteles de su candidatura a gobernador bonaerense para las elecciones de octubre próximo.

¿Cuáles son las mejores estrategias en la red? Damián Profeta opina que “las páginas deben permitirles a los individuos apropiarse y republicar sus contenidos”. Aunque no muchas lo hacen. El sitio de De Narváez es uno de los pocos que lo permiten.

Actualmente, casi todos los candidatos presidenciales de la Argentina tienen su sitio: Ricardo López Murphy, líder de Recrear, tiene su “Bullblog”, en donde se pueden encontrar videos cargados desde You Tube por los jóvenes del espacio dando consejos útiles sobre la crisis energética. El sitio tiene un link denominado “Humor PRO”, que muestra videos en que hacen bromas sobre él. “Reírse de uno mismo también es PRO”, reza un cartel. “Los candidatos actuales pertenecen a una generación que no tiene incorporada naturalmente las nuevas tecnologías de la información -opina Hugo Pasarello Luna-. Esto se traduce en algunas campañas políticas on line que no están bien diseñadas y terminan en el fracaso. Por eso, muchas veces son los sectores juveniles de un espacio los encargados de construir y gestionar estos sitios con suerte diversa”.

La líder espiritual de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, cuenta con presencia en la red de redes, aunque menos interactiva. EnElisacarrio.com.ar – uno de sus innumerables sitios- podemos encontrar un calendario con sus distintas actividades, información sobre desarrollo de la Coalición Cívica y las distintas propuestas de gobierno. Una iniciativa que no tuvo mucho éxito fue la de vincular su página a una serie de blogs creados por los jóvenes seguidores de la candidata para discutir temas específicos que están relacionados con la juventud: drogas, discapacidad, salud sexual, etc. Todos ellos cuentan con muy pocas visitas. “La página de Carrió es mala porque no sigue ciertos estándares para el armado de un sitio político, es propia de una etapa anterior de Internet que fue superada con la web 2.0”, opina

Demián Abramowicz. Sin mucho entusiasmo rescata el sitio de otro presidenciable como Roberto Lavagna: en la página del ex ministro de economía de la Argentina se postean videos colgados en You Tube, donde el candidato hace sus propuestas frente a la cámara. También hay entrevistas, opiniones, fotos y la plataforma con su plan de gobierno.

No obstante Demián critica la forma en que los candidatos usan Internet: “La clase dirigente argentina no tiene noción del impacto que tiene en la población. Es una cuestión generacional, pero también de cultura política porque sirve para romper con viejas prácticas establecidas como las redes clientelares. No es una cuestión de dinero porque se gasta mucho más en campañas tradicionales”. Tampoco se utilizan los celulares, que en Estados Unidos sirven incluso para recaudar dinero. La página del candidato presidencial Barak Obama tiene íconos para el MSN, multimedia para el celular, videos, se pueden realizar donaciones y hasta cuenta con una tienda virtual para adquirir gorros, remeras y tazas con la cara de Obama.

Cristina Fernández de Kirchner, candidata a presidente por el oficialista Frente Para la Victoria, hace pocos días estreno sitio en la red. Si bien ya tenía reservados algunos nombres tentativos (www.cristina.gov.ar, www.cristina.ar) se decidió por otro www.cristina.com.ar para desembarcar en la política virtual, a semanas de las elecciones. ¿Poco conocimiento del oficialismo sobre el potencial de la red para hacer política? “Cristina no necesita un sitio para ganar ya que la sociedad argentina todavía tiene una estructura tradicional”, opina Demián. “Para las elecciones presidenciales la política territorial sigue teniendo mucha presencia. Sólo el 30 % de la población argentina, es considerada como usuaria de Internet. Y hay que tener en cuenta que de ese porcentaje no todos votan”.

Por ahora, casi todos los candidatos argentinos han apostado en alguna medida a la política virtual. Aunque nunca falta quien todavía no probó suerte en la red de redes o llegó tarde. ¿O en el caso de Cristina Fernández será como dice la frase que “los últimos serán los primeros”? Después de octubre lo sabremos.

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+Info

Sitios de los candidatosy políticos varios:

Cristina Fernández de Kirchner
Daniel Scioli
Elisa Cario
Roberto Lavagna
Patricia Bullrich, Ricardo López Murphy, líder de Recrear, tiene su“Bullblog”.
blog del Jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman
Domingo Cavallo ,
Hillary Clinton
Barak Obama
Francisco De Narváez,

Consultoras:

D’alessio Irol
Portal Elecciones Argentinas
Dimnet

Bibliografía de interés:

Finquelevich, Susana “La información y los jóvenes: redes sociales de inserción, acción y contención”, (La Habana, conferencia en el Simposio Latinoamericano y del Caribe “La informática y los jóvenes”, 20 de febrero 2002). Interesante ponencia sobre los jóvenes en Internet de esta investigadora del Instituto Gino Germani de la UBA.

Profeta, Damián “Internet, jóvenes y participación” (Buenos Aires, artículo para el Portal de Juventud de América Latina y el Caribe, 2007). Muy buen articulo sobre la participación juvenil en la red.

Una Película: “La crisis causó 2 nuevas muertes” (Documental, Argentina, 2006). Excelente trabajo periodístico sobre la denominada “Masacre de Avellaneda” de dos estudiantes de Ciencias de la Comunicación de la UBA. El rol de los medios y el poder político en un hecho que definió la salida anticipada del poder del entonces presidente Eduardo Duhalde.