Este año se probará por primera vez el sistema de elecciones primarias en la Argentina. Todos los ciudadanos tendremos que ir a votar, obligatoriamente, en las internas de los partidos. Críticas y elogios al nuevo método.

2011 será un año muy cargado: se viene un nuevo período electoral en que se votarán, entre otros cargos, presidente, vice, gobernadores, intendentes, diputados, senadores… Pero no serán elecciones como tantas otras: serán las primeras tras la reforma electoral que se sancionó en 2009. La “reforma política” traerá un montón de modificaciones que tenemos que tener en cuenta a la hora de ir a votar.

Lo más importante es que en agosto habrá elecciones primarias. Pero además habrá boletas con colores, cambios en la publicidad de los partidos políticos y una oferta política más reducida en la elección general. En fin, una serie de reglamentaciones que iremos explicando para poder llegar a la mesa de votación un poco más informados.

Un nuevo deber cívico

La ley de reforma política fue votada por el congreso el 2 de diciembre de 2009 pero fue diseñada y promocionada por el gobierno nacional, a través del director nacional electoral, Alejandro Tullio.

La nueva ley exige a todos los partidos a presentarse a elecciones primarias el 14 de agosto. Esto significa que se unificarán el mismo día todas las elecciones internas, aunque con un componente esencial: son obligatorias tanto para los partidos como para los votantes. Los ciudadanos iremos a votar por las diferentes categorías (presidente y vice, gobernador, senadores, diputados, intendentes y concejales), eligiendo en cada una de ellas primero a un partido y luego a un candidato. El candidato (o la lista) que más votos haya obtenido en cada partido será la oficializada para competir en las generales de octubre.

La primera objeción hacia este sistema es la presunción de que las internas serán un caos: por cada partido político habrá como mínimo dos candidatos; si a eso le sumamos las diferentes fórmulas, los cuartos oscuros estarán repletos de boletas. A pesar de las críticas, Tullio afirma que este caos de boletas sólo se dará esta primera vez, porque después de esto el partido que no reúna más del 1,5% de los votos, será dado de baja del registro nacional electoral. Así, las primarias actúan como un primer filtro, un colador que se lleva el caos y deja el camino despejado para las generales de octubre.

Colores para todos

Otro dato a tener en cuenta es el nuevo sistema de boletas de colores. Cada partido político tendrá un color característico en sus boletas a efectos de que el elector pueda encontrar a su candidato de manera más rápida en semejante jungla de papeletas.

Además, otro punto clave en esta reforma tiene que ver con las llamadas “listas colectoras”, que están prohibidas por la nueva ley. Esto es que se prohíbe que un candidato a presidente sea acompañado por distintas listas de diputados y que todas esas listas “colecten” para él. Esta prohibición sólo rige a nivel nacional. Por lo tanto, las colectoras siguen vigentes a nivel provincial. Nada impide entonces que junto con la boleta de la fórmula presidencial vayan más de dos candidatos a gobernador (por ejemplo de la provincia de Buenos Aires). Esta es otra forma de que los partidos minoritarios o de escasa cobertura territorial puedan aliarse a un partido de gran peso a nivel nacional.

El que más tiene, ¿más paga?

Si hay algún punto negro en esta reforma es el de la publicidad en campaña. La nueva legislación no permite que los partidos políticos contraten directamente en los medios de comunicación los espacios para la pauta publicitaria. A partir ahora esto es reglamentado por el Estado, que destinará de manera equitativa y gratuita los espacios para todos los candidatos.

Sin embargo no está del todo claro hasta el momento cómo se va a instrumentar esto ni cuáles serán los tiempos y los horarios. Desde la Dirección Nacional Electoral confían que antes de fin de mes el tema estará totalmente regularizado.

Otra crítica al nuevo sistema de publicidad política es que no se reguló adecuadamente la publicidad oficial. ¿Tendrán los partidos de la oposición el mismo tiempo que el Gobierno durante el fútbol para todos?

Por otro lado, la nueva ley reglamenta que –además del reparto equitativo del 50% de los fondos disponibles por el Estado entre todos los partidos políticos- habrá un desembolso del 50% restante entre los que más votos hayan sacado en la última elección a diputados.

Las deudas del sistema

Al hablar de reformas electorales, el voto electrónico es lo más reclamado por la gente. Muchas veces, se desconocen las implicancias que puede tener implementar un cambio tan radical como éste. Alejandro Tullio responde: “No tenemos la preparación ni un acostumbramiento social avanzado para utilizar un sistema de esas características, que dicho sea de paso tampoco ayudaría a disminuir el riesgo de corrupción”. El director nacional electoral considera que el proceso de avance de la tecnología en el sistema debe ser de abajo hacia arriba; es decir, no se puede instaurar un sistema electrónico para una elección a nivel nacional sin antes ir probándolo en elecciones municipales o provinciales. Un gran avance se está realizando en la provincia de Tierra del Fuego, donde este año se votará mediante el sistema computarizado. Habrá que ver cuál es el resultado de esta implementación para ver si es posible aplicarlo progresivamente en las diferentes provincias.

Con respecto a la boleta única ahí sí que no hay respuesta. Muchos consideran a este sistema como un gran obstáculo para el fraude electoral, ya que se evita el robo de boletas. Esta práctica afecta principalmente a los partidos minoritarios, que en general tienen dificultades para conseguir fiscales para todas las escuelas.

Lo cierto es que no se ha decidido implementar este sistema y -ahora con colores- seguiremos con las salas repletas de boletas.

Un gran desafío

La implementación de la nueva ley electoral significará un cambio en la forma en que los argentinos estamos acostumbrados a elegir a nuestros gobernantes. También representará un cambio para los candidatos, que se deberán someterse a internas obligatorias, que además servirán para medirse –como en una prueba piloto- antes de pasar por las elecciones generales.

Algunos creerán que esta reforma es una maniobra más que beneficiará al oficialismo; otros, como Tullio, pueden opinar que es un mecanismo para optimizar nuestra democracia. Pero seguramente acordaremos en que se trata de un desafío enorme, que requiere de tiempo y dinero. Ojalá, a largo plazo, tengamos un sistema electoral eficiente, que sea capaz de transparentar los comicios y que con el pasar de los años (y con muchas elecciones a cuesta), se logre un mecanismo equitativo de competencia electoral.Veremos que surge de esta primera prueba.

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+Info

Algunos datos a tener en cuenta:

Oficialización de listas: 26 de junio de 2011

Publicación de padrones: 14 de julio de 2011

Elecciones primarias: 14 de agosto de 2011

Elecciones generales: 23 de octubre de 2011

Fuente: Dirección Nacional Electoral – Ministerio del Interior de La Nación

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Argentina Elections

Elecciones Argentina 2011

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