El término “web 2.0” fue inventado en 2004 para explicar los cambios que se estaban produciendo en Internet. En la Web 1.0 los contenidos eran estáticos. Uno creaba una página de la cual no podía modificar una coma, sin la ayuda de un programador. Luego apareció algo que algunos teóricos denominaron “Web 1.5”, que son sistemas denominados CMS (Content Management System o Sistema de gestión de contenidos), que permiten que cualquier persona sin conocimientos de programación pueda modificar los contenidos de un sitio.Opinión Sur Joven pasó en sus inicios por una etapa Web 1.0, en que modificar los contenidos era algo muy engorroso. Luego cambiamos por un sistema que nos permite actualizar todo el sitio de manera muy sencilla.

Ahora, gracias al apoyo de la comunidad de donantes locales de la organización Opinión Sur pudimos desarrollar unos pequeños cambios en el sitio de Opinión Sur Joven que nos permiten ingresar en la “Web 2.0”. ¿Pero en qué consiste esto? En que los usuarios ya no son sujetos pasivos que sólo leen lo que alguien les ofrece, sino que también pueden generar sus propios contenidos. En este caso, opinando y discutiendo acerca de los artículos que publicamos en esta revista digital. Al finalizar cada nota, se podrán publicar opiniones sin ningún tipo de censura previa. Sólo habrá un moderador a posteriori que se encargará de filtrar insultos o descalificaciones agraviantes.

Estamos en una etapa de prueba, por lo cual pedimos disculpas si aparecieran inconvenientes técnicos. Para el mes que viene esperamos poder desarrollar un contrato con nuestros lectores en donde se especifiquen las reglas del foro. Lo importante es que a partir de hoy, en Opinión Sur Joven no sólo podrás leer sino también expresarte.

Para finalizar agradecemos a todos aquellos que contribuyeron para que este viejo sueño se pueda hacer realidad.