¿Cómo es conseguir laburo para los jóvenes de América Latina hoy? ¿Qué quieren y qué piden las empresas? ¿Cómo evitar que nos exploten con la excusa de que “estamos aprendiendo”? La importancia de las redes de contactos y de saber venderse. Claves para buscar (y encontrar) trabaj.

Es “paradojal: vivimos en la época de mayores oportunidades de la historia de la humanidad, pero los jóvenes estamos cada vez más excluidos del sistema: tenemos más educación (al menos algunos) pero definitivamente hay menos empleo y de peor calidad.

Increíble pero real, y bastante triste por cierto. Un informe de la CEPAL del año 2004 dice que “los jóvenes de hoy cuentan con más años de escolaridad formal que las generaciones precedentes, pero al mismo tiempo duplican o triplican su índice de desempleo y perciben menores ingresos con iguales o mayores calificaciones educacionales por desempeñar las mismas tareas. [1]

En otras palabras, según este informe estamos más incorporados en los procesos de adquisición de conocimientos y “formación de capital humano”, pero más excluidos del mundo laboral, espacio en “que dicho capital puede realizarse como fuente de ingresos”. En América Latina, la tasa de desempleo de los jóvenes duplica ampliamente a la de los adultos (15,7% comparado con 6,7% a inicios de la presente década).

El amor se encuentra antes si se busca.

La frase del subtítulo es de una canción de Ismael Serrano. No estoy segura de que sea cierto con las historias de amor, pero con el trabajo definitivamente funciona así.

Muchos se quejan de que no encuentran o de que no hay nada que llene sus expectativas, pero no todos focalizan sus esfuerzos para conseguir el objetivo. Con esto no queremos decir que sea fácil encontrar trabajo, y menos aún uno acorde a los que deseamos; pero vale la pena aclarar algo: con buscar un trabajo no nos referimos a enviar tu CV a una o dos consultoras en Internet o responder un par de avisos en el diario.

De hecho, está comprobado que -por la enorme cantidad de personas que acceden a la información que se publica en Internet o en los diarios- las chances de que nuestros curriculums sean leídos son bastante reducidas. Entonces… ¿Cómo iniciar nuestra búsqueda?

“Conócete a ti mismo”. Como dice el antiguo proverbio griego, es fundamental auto conocernos antes de lanzarnos a una búsqueda ciega. Valen entonces algunas preguntas: ¿Qué sé hacer? ¿Qué estoy aprendiendo o puedo aprender? ¿Cuáles son mis fortalezas y debilidades? ¿Cuáles son mis conocimientos y experiencias?

En síntesis, se trata de hacer una auto evaluación, que te va a permitir saber qué podés ofrecer realmente. Es conveniente tener una actitud abierta para detectar puntos positivos que no habías considerado y que pueden ser útiles a la hora de buscar un laburo: usar un software que pocos manejan, habilidades para trabajar en equipo gracias a que practicás algún deporte, idiomas extranjeros o experiencias laborales anteriores (aunque sea de unas semanas), son algunos ejemplos. Mientras más en claro tengas las herramientas con las que contás para buscar un empleo, más chances tenés de convencer a otros de lo bueno que podés ser trabajando para ellos.

Pero conviene no excederse al contar las virtudes: “Un exceso de la misma puede dar la impresión de que estamos ocultando falta de preparación o incluso podemos correr el riesgo de distraer la atención de nuestro curriculum» Más info acá

¿Hacia adónde querés ir? En esta etapa también hay que planificar el «proyecto profesional» que quieras encarar. Sí, ya sé que la mayoría de nosotros no tenemos perfectamente claro qué queremos hacer por el resto de nuestra vida, pero hay que aproximar una idea de qué puesto buscamos y hacia dónde nos gustaría orientarnos desde nuestros comienzos.

Marketing personal…aprende a venderte

En los comienzos del siglo XXI el marketing está de moda y «lo que no se dice no es”. En el sitio Laboris.net se dan algunos consejos al respecto «El hecho de venderse a uno mismo no tiene grandes secretos: hay que conocer el ’producto’ y mostrarlo a los demás presentando su mejor cara. No se trata de mentir, sino de resaltar nuestros puntos fuertes en los procesos de selección de personal» [2].

Un buen currículum, breve, conciso (no se recomiendan más de dos páginas) y atractivo es el primer paso para venderte (En este artículo de OSJ te enseñamos como hacerlo). No prometas nunca aquello que no podés cumplir: la sinceridad es clave y mentir en cualquiera de las etapas de la búsqueda laboral puede volverse en tu contra más adelante.

Estudiar el mercado es el siguiente paso: evaluar en qué sectores hay más oferta de empleo, qué piden las empresas, qué salarios ofrecen… Podemos afirmar que hoy el mercado está mucho más favorable para la búsqueda que hace tres o cuatro años. ¿Qué buscan? En la Argentina actual las ramas técnicas están muy demandadas: informática, mecánica, química o diseño gráfico son algunos ejemplos. Y también oficios no universitarios: faltan soldadores, torneros, matriceros, gente que trabaje y corte metales, carpinteros y plomeros, entre otros.

De acuerdo a los últimos datos disponibles del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), desde el punto de vista sectorial, el 73,6% del total de puestos no cubiertos se solicitó para el sector producción y mantenimiento, 20,9% para gerencia, administración y sistemas y 5,4% para el sector ventas y comercialización. Es decir, hay muchos puestos que no encuentran al personal adecuado.

Esta es una buena noticia para los jóvenes: ante la escasez de profesionales y la demanda laboral insatisfecha en algunas áreas, las empresas locales se vuelcan cada vez más a los colegios secundarios y a las universidades, en donde apuestan todas las fichas para quedarse con los mejores recursos y talentos.

Si bien modalidades de contratación como pasantías o programas de jóvenes profesionales existen desde hace años -16, exactamente en el caso de Techint, una de las pioneras en el tema- hoy las compañías incluso las utilizan para competir entre sí por quienes en muchos casos serán sus futuros gerentes o líderes.

Lo negativo es que hay quienes se aprovechan de la falta de experiencia y nos utilizan como mano de obra barata. Sabemos que muchas veces ésta es una encrucijada de la cual no podemos escapar. ¿Acaso no estás harto de leer avisos que piden “profesional de entre 23 y 25 años, con dos de experiencia como mínimo”… ¡creerán que somos magos!

Hacé lo posible por defender tus derechos y luchá por que se valore tu trabajo. En algunos rubros la situación está cambiando; algunos jóvenes se están dando el lujo de rechazar determinadas propuestas. Por ejemplo, «en el sector IT (tecnologías de la información) se ofrecen buenas remuneraciones con niveles de formación muy básicos, lo que si bien no es una situación deseable para la industria del software, es la realidad «.

Los beneficios de las redes sociales

Por lo general en Argentina y buena parte de América Latina tenemos una visión negativa de la palabra contactos. Grave error: los contactos son importantes en cualquier lugar del mundo. Un estudio elaborado por el Crei indica que la mitad de los empleos en Europa y Estados Unidos se consiguieron gracias a las redes sociales. “El mercado de trabajo es, pues, mucho más que una mera confrontación anónima entre oferta y demanda”, observa el informe, que agrega que en general sólo una sexta parte del esfuerzo total de búsqueda de empleo se destina a activar sus círculos sociales. “La búsqueda de trabajo a través de amigos o familiares es, así, un canal de búsqueda muy productivo”, dice. Casi tres veces más exitoso que el modo de búsqueda estándar.

En síntesis, ¡Preocupate por ampliar a diario tu red de contactos y conocidos y se multiplicarán tus oportunidades! Doy fe de que funciona. Aquí un videito explicativo.

Entre el ideal que uno espera para su vida, y el trabajo posible de estos primero años de carrera, hay un largo trecho. Recorrerlo puede demorar más tiempo o menos, y hay quienes nunca consiguen llegar y desisten en el camino.

Pero No te quedés quieto. El clásico ejemplo del joven que empezó como cadete y hoy es dueño de un bufett de abogados se multiplica por montones en todos los rubros. Para eso hace falta empeño y mucha dedicación. Si no te va bien hoy, levantate mañana y a buscar de nuevo; no lo tomes como un fracaso. Las consultoras suelen decir «el puesto no era adecuado para tu perfil», una forma interesante de verlo ¿No?

Por último, si tuviste suerte y conseguiste el trabajo, te tiro dos reglas que pueden ser muy útiles:
1. Si querés caerle bien a tu jefe simplificale las cosas. Llevale soluciones y nunca problemas.
2. Si querés que no te echen, hacé lo que te pidan. Si querés impresionarlo, hace más de lo que te piden. Un buen empleado es aquel que hace lo que le piden. El mejor es aquel que hace cosas que no le habían pedido, que genera ideas creativas y aporta sin que se lo soliciten.

Para cerrar, te dejo con tres palabras que me dijo un amigo, y creo resumen la idea de fondo que quise compartir en este artículo: «Paciencia, Actitud y Proactividad». En la vida no hay casi nada que no se pueda lograr si logramos combinar estas tres virtudes. ¡Éxitos con eso! Y… ¡a moverse!