Revista Mensual y Gratuita
Nº83, julio 2010
Esta sección aborda temas referidos al impacto de procesos internacionales sobre los países del Hemisferio Sur.
Nadie sabe si el capitalismo tiene, como los gatos, mas vidas en reserva. Sí sabemos que el desequilibrio mundial se ha vuelto insostenible y que la globalización que hemos conocido está por terminar. Las fábulas y leyendas nos enseñan bastante sobre el proceso.
Toda crisis de solvencia nacional se traduce en una crisis de monedas. En el capitalismo tardío, las grandes crisis están relacionadas. Las economías centrales enfrentan todas una crisis de gran magnitud, pero con tiempos distintos. Para evitar una nueva Gran Depresión los gobiernos han socializado y monetizado la deuda. La crisis se ha vuelto soberana. Hoy el euro pierde valor frente al dólar, pero tarde o temprano éste caerá también. El euro es la proa del Titanic, y el dólar la popa. Por el momento está en suba, pero es parte del mismo barco que se va a pique. En los botes salvavidas los grandes países asiáticos quedan a flote y socorren como pueden a los sobrevivientes del antiguo sistema. Los EE.UU. pueden salir de la crisis apelando a su extraordinario y juvenil dinamismo. Europa, en cambio, se ha acostumbrado a estar jubilada.
En esta nota comparo dos países que me son caros pero que me parten el corazón. Amo a la Argentina porque en ella aprendí a vivir. Amo a Grecia porque en ella aprendí a navegar (como Cristóbal Colon, en Chios). Me duele la Argentina porque crece siempre por debajo de su potencial. Me duele Grecia porque, como la Argentina, ha institucionalizado la “viveza criolla.” Ambos son países subdesarrollados por esfuerzo propio. Esto debe cambiar. Además, la crisis griega amenaza la propia unión de los europeos, que seria fatal para la civilización occidental. La cuna de esa civilización no debe volverse su tumba.
Para salir airosos de la crisis, soluciones hay muchas, algunas de ellas audaces. Para estudiarlas conviene suspender la precaución habitual e imaginar un poder ilimitado y benigno, es decir imposible, que nos lleve a un mundo mejor. Para entender lo real, se puede apelar a lo irreal. Para llegar a buen puerto se puede usar la utopia como estrella de navegación.
Con la evolución de la crisis económica mundial nos percatamos que la viveza criolla no era una peculiaridad folklórica de Buenos Aires o de toda la Argentina. Ha sido un modo de actuar corriente de la alta finanza internacional y también el modus operandi de varios gobiernos que han escamoteado las cuentas fiscales. El juego por lo general termina muy mal, es decir en bancarrota. Sin embargo aun en medio del descalabro los mismos intermediarios financieros que estimularon el exceso ganan por partida doble, ya que por otro lado habían hecho apuestas anticipadas a que todo terminaría mal.
¿Con Lupa o largavista? En el apuro por evitar una segunda Gran Depresión, los distintos gobiernos tomaron medidas de emergencia que no atacan las verdaderas causas de la crisis. Son medias medidas de corto plazo que dejan intactas a aquellas instituciones que provocaron la crisis y que hoy se resisten a reformas mas profundas y racionales. Los grupos de presión y los políticos oportunistas hoy llevan la delantera a los pocos verdaderos estadistas.
Al entrar en el segundo decenio del siglo corresponde hacer un balance del primero. En el orden geopolítico, los diez años que han pasado muestran dos experiencias principales: una experiencia de limites y otra de transición. Los Estados Unidos encontraron sus limites de poder económico y militar; el capitalismo encontró sus limites de expansión y los de su legitimidad; los poderes emergentes no logran todavía afirmar una agenda propia y diferente. La transición se expresa en el paso del eje geopolítico de Occidente a Oriente, y en un vacío de poder en el Sur. En materia de pensamiento, ha habido conciencia de riesgo pero poca imaginación. El decenio que comienza tiene frente a sí dos tareas: salir de la crisis y superar la mediocridad.
La relación China-Estados Unidos (Chimérica) se ha vuelto problemática, mientras que las nuevas relaciones entre China y América Latina (Chiméricas) se vuelve una realidad promisoria. Nace un mundo nuevo con perspectivas de desarrollo insospechadas en el pasado. El desarrollo del Brasil ejemplifica el nuevo mundo; el de México ejemplifica los antiguos problemas de la dependencia.
¿Qué han ganado los principales países con las medidas de rescate y regulación que han adoptado frente a la crisis? Han ganado tiempo. Pero ganar tiempo no es una estrategia. Es una táctica que puede ser fértil o meramente dilatoria. Hemos ganado tiempo para diseñar nuevas estructuras regulatorias, para mitigar la desigualdad global, para reorganizar las sociedades en forma mas austera, para dinamizar la base de la pirámide social, y para instalar la plataforma y puntos de partida de un nuevo crecimiento sostenible, basado en otras premisas.
En la extraña calma de la “post-crisis” está surgiendo una nueva racionalidad “sistémica” de la que son incapaces los individuos y los estados: se trata de un nuevo consenso y coordinación internacionales que es “por fuerza” colegiado. Este es el puente hacia un reordenamiento geopolítico internacional.
AUDIO: Roberto Sansón Mizrahi en Tiempo Pyme
26/04/2010
16/03/2010
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1ro/03/2010

4/10/2009
Los gobiernos locales necesitan impulsar iniciativas económicas en su territorio para lo cual requieren de nuevos instrumentos de promoción de emprendimientos productivos, en particular de emprendimientos inclusivos. En el Encuentro realizado en Riobamba, Ecuador, se revisaron algunos de esos instrumentos, en qué consisten y cómo ponerlos en práctica. más información
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La tormenta del Siglo: La Crisis Económica y Sus Consecuencias-
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Intervenciones catalizadoras para ampliar el impacto de los programas de microcrédito
19/08/2009