Revista Mensual y Gratuita
Nº117, mayo 2013
Esta sección aborda temas referidos al impacto de procesos internacionales sobre los países del Hemisferio Sur.
Este artículo destaca cuatro emergentes paradigmas de fuerte incidencia sobre el rumbo de la economía global: (i) la fragmentación y dispersión geográfica del proceso capitalista de producción, (ii) la universalización y homogenización de las pautas de consumo, (iii) la subordinación de la producción y el consumo al capital financiero y (iv) la crisis y reformulación del Estado del Bienestar
Mientras Europa del Sur atraviesa una depresión y está a merced de aventuras políticas, Alemania (y Europa del Norte) son autocomplacientes. Alemania las quiere todas, porque sostuvo su propio crecimiento prestándole al Sur, y ahora que esos clientes no pueden saldar sus cuentas, la imposición de la austeridad vehiculizada por Alemania ayudará a solucionar la amenazadora escasez de mano de obra de un ridiculo Cuarto Reich.
E pluribus unum. Hacer de muchas partes una sola unidad es el desafío de todo país que quiera llamarse “Estados Unidos.” En América del Norte, la unión se forjó a sangre y fuego –primero con la Guerra de independencia, y más tarde con la Guerra civil. Algo similar ocurrió con las naciones latinoamericanas. En Europa en cambio, no se ha llegado a semejante pacto solemne. La Unión Europea está fundada sobre premisas mucho más débiles –comerciales y burocráticas—con poca legitimación popular. Es un proyecto incompleto con déficit de soberanía.
La cooperación externa ha venido teniendo mala prensa este año –y no sin razón. Durante mucho tiempo la asistencia bilateral en particular se ha considerado como demasiado pequeña y dispersa, demasiado motivada por fines políticos, demasiado a favor de los intereses de los donantes (especialmente de los intereses comerciales de los países donantes) en vez de orientada a lograr beneficios reales para los previstos destinatarios. Hoy los gobiernos de los países en desarrollo menos pudientes que otrora estuvieron agradecidos por cualquier migaja que cayera de la mesa de los países acaudalados son menos receptivos, especialmente en cuanto a la asistencia que llega atada a diversos lazos económicos y políticos. La mejora en sus términos de intercambio a lo largo de los últimos seis años, como también el surgimiento de nuevos mercados y nuevas fuentes de ayuda financiera e inversión por parte de otras naciones emergentes y países exportadores de petróleo, han jugado un papel en este cambio de percepción.
En el mundo occidental, en el siglo 19 y en pleno proceso de democratización, los analistas más agudos –entre los que se encontraban Alexis de Tocqueville en Francia y John Stuart Mill en Inglaterra—temían que la participación masiva del pueblo en el proceso de decisiones colectivas tuviese un efecto negativo, a saber: el lanzamiento de políticas poco racionales, guiadas más por el sentimiento que por el raciocinio, es decir, la expresión de prejuicios compartidos más que de ideas sopesadas con calma y responsabilidad. Denominaron ese peligro “la tiranía de las mayorías”, y propusieron remedios que pudiesen garantizar los derechos de opinión de las minorías y evitar una estampida populista y corto-placista que arrasara a todo el sistema político y social. En el siglo 20, los totalitarismo de izquierda y de derecha confirmaron las sospechas de los pensadores decimonónicos.
Carta abierta publicada en Naked Keynesianism Diciembre de 2012
La raíz de la crisis europea yace tanto en el inadecuado ordenamiento institucional de la Euro Zona, el cual carece de una entidad prestamista de última instancia genuina y de políticas fiscales y salariales suficientemente coordinadas, como en un mercado financiero internacional de excesiva liquidez y falto de regulación que se mostró más que feliz de financiar cualquier desequilibrio – sin importar cuán insustentable fuera.
Brasil ha logrado un crecimiento espectacular y ha sabido utilizar el “viento de cola” de las exportaciones con una integración productiva de los sectores pobres, una disminución de la desigualdad social, y una dinamismo industrial que ahora necesita, primero defender, y luego profundizar para aprovechar las ventajas competitivas que le deparan su tecnología, sus recursos naturales, y su perfil demográfico en el siglo veintiuno
La crisis española se ha vuelto un espejo fiel de una crisis mayor: la crisis europea. Ambas se ven acosadas por el espectro de la desintegración.
Vicenç Navarro, Juan Torres López y Alberto Garzón
Una somera explicación del proceso a través del cual el capital financiero impone su preeminencia en el seno del accionar económico mundial.
La tendencia del capitalismo es hacia la concentración. En su fase mas tardía, esa concentración es fundamentalmente financiera, lo que provoca la distorsión de toda la economía, que se vuelve oligárquica y rentística. La desigualdad resultante termina por minar el sistema, para cuyo salvataje las elites acuden a soluciones cada vez mas absurdas e injustas. Sólo una respuesta democrática, popular, y masiva lograra frenar esa nefasta tendencia.
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8/06/2011
Sobre emprendimientos inclusivos; Roberto Mizrahi.
Duración apróx. 8 mín.
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8/06/2011
Roberto Mizrahi: "Desarrollo sustentable, políticas redistributivas y emprendimientos inclusivos"
Duración Apróx. 11 mín.
19/05/2011
¿Cómo el municipio puede catalizar iniciativas inclusivas exitosas?
Programa: La vidriera municipal en Radio Belgrano - Buenos Aires - Argentina
12/11/2010
Intervenciones catalizadoras para ampliar el impacto de los programas de microcrédito
3/08/2010
16/03/2010
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Colección Opinión Sur - Nuevo libro
1ro/03/2010
