Revista Mensual y Gratuita
Nº58, junio 2008
El microcrédito y las microfinanzas canalizan recursos financieros y conocimiento a millones de familias pobres en el mundo. Se ha logrado avanzar en varios frentes pero queda mucho más por realizar. Mientras tanto siguen cambiando las circunstancias que hacen de contexto a pequeños y micro productores: la globalización y el propio desarrollo local generan nuevas mezclas de problemas y oportunidades. Se abren diversas opciones y senderos para el microcrédito del siglo XXI. ¿Cuáles elegir? ¿Qué rumbo tomar?
El mundo se enfrenta a una urgente crisis alimentaria para casi mil millones de pobres. No pueden pagar los gastos de comida y se pueden morir de hambre. Los países productores de alimentos tienen la responsabilidad global de (1) coordinar una ayuda de emergencia, y (2) aumentar la producción a largo plazo con políticas macro-económicas sensatas. Si no fuera por trabas de orden político, la Argentina debería estar al frente del pelotón de socorro. Haría un bien para la humanidad, cumpliría con un deber de solidaridad, y se ganaría el prestigio internacional que le corresponde.
Los negociadores continúan trabajando desesperadamente para lograr un avance significativo en la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Su objetivo es obtener un acuerdo para fines de 2008. Los países en vías de desarrollo deberían postergar esta ronda moribunda hasta que los países ricos puedan acordar un nuevo marco que esté a la altura de la promesa de Doha de ser una “ronda de desarrollo” que favorece a los países más pobres.
-Microcrèditos para sectores de bajos recursos en la Argentina
-Madrid promueve el uso de carburantes ecológicos en el sector
de la automoción
-Hacia una industria papelera más sostenible
-Acerca de soluciones sencillas para problemas complejos
-Acerca de privilegios y principios
-Acerca de las rosas y sus espinas
Nota de los editores Nº 58
No sólo se reacomodan las placas profundas de la corteza terrestre (produciendo terremotos, erupciones volcánicas, tsunamis) sino también los basamentos del poder mundial, lo cual genera todo tipo de impactos. Cada vez adquieren mayor importancia estratégica países emergentes como China, India, Brasil y algunos pocos otros, mientras que los países afluentes buscan formas de retener lo que pueden de su importante cuota de influencia. Entre esos viejos y nuevos polos sobreviven inmensas mayorías que no logran acompañar los tiempos que corren. Se acortan así algunas brechas mientras que otras se agigantan. Brechas entre países y brechas al interior de los países; brechas de riqueza, de calidad de vida y de conocimientos.
La pura dinámica del crecimiento económico no asegura por sí misma ni justicia ni sustentabilidad. Se impone cierto grado de concertación global para dar paso a un desarrollo más balanceado que no olvide a los rezagados. La "salvación" de unos pocos (aunque sean más que antes) termina no siendo solución porque las tensiones ambientales, migracionales, de conflictos por el control y acceso a recursos naturales cada vez más escasos, desestabilizan trayectorias y condenan a una vida indigna a la mayoría del planeta. No hay razones técnicas ni económicas para que esto deba ser así. Mientras nuestro egoismo, miopía o negligencia genera destrucción e inestabilidad, lo mejor de nuestra civilización procura reparar, prevenir y encontrar mejores senderos de desarrollo sustentable. Cada generación ha hecho lo que pudo o quiso para mejorar o empeorar el destino colectivo. Hubo siempre necesidad de conciliar una enorme diversidad de intereses, de costumbres, creencias y valores.Ojala las generaciones presentes y, muy particularmente el liderazgo de las nuevas potencias emergentes, no olviden las lecciones del pasado, su propio origen y contribuyan para adoptar soluciones menos mezquinas, más solidarias e inclusivas. La ronda de Doha es uno de los más importantes frentes contemporaneos de negociación donde se tensan importantísimos intereses de las economías emergentes. Hay allí desafíos y oportunidades. Ojala no primen en ella la mezquindad de los afluentes ni la liviandad de los emergentes. Lo que está en juego -la distribución de los beneficios derivados del comercio internacional- supera varias veces la totalidad de la cooperación externa que el Norte ofrece a cuentagotas a los países del Sur.Debiéramos poder arribar a acuerdos comerciales que no comprometan negativamente el desarrollo del Hemisferio Sur. Es enorme el poder y la influencia que ejercen los países afluentes por lo que habrá que ponderar con cuidado cómo preservar o promover las ventajas competitivas dinámicas de los países del Sur, especialmente de los más pobres. Será necesario persuadir con firmeza y creatividad a quienes proponen acuerdos asimétricos.Desde Opinión Sur nos sumamos a esa búsqueda de justicia y sustentabilidad. Ojala nuestros artículos, con la modestia del caso, sirvan en algo para ello.
Como verán hemos también mejorado el diseño de esta edición; confiamos facilite su lectura.
Un cordial saludo hasta el próximo mes.
Los Editores"
AUDIO: Roberto Sansón Mizrahi en Tiempo Pyme
26/04/2010
16/03/2010
Promoción lanzamiento:
Colección Opinión Sur - Nuevo libro
1ro/03/2010

4/10/2009
Los gobiernos locales necesitan impulsar iniciativas económicas en su territorio para lo cual requieren de nuevos instrumentos de promoción de emprendimientos productivos, en particular de emprendimientos inclusivos. En el Encuentro realizado en Riobamba, Ecuador, se revisaron algunos de esos instrumentos, en qué consisten y cómo ponerlos en práctica. más información
2/09/2009
Presentamos 3 nuevos títulos en nuestra colección.
Salir de la crisis hacia un desarrollo sustentable
La tormenta del Siglo: La Crisis Económica y Sus Consecuencias-
Crisis internacional: Ajustar el rumbo y mejorar el funcionamiento sistémico-
Intervenciones catalizadoras para ampliar el impacto de los programas de microcrédito
19/08/2009